Que no se ofendan mis amigos/as vascos/as, pero que el Club de Fans de Pablito haya arrebatado un enorme porcentaje de votos a Bildu y al resto de colectivos abertzales, incluso en aquellos territorios secularmente predios independentistas, resulta uno de los chistes más negros de los últimos años. 

AUNQUE DISIMULEN CON LA MARCA AHAL-DUGU, EL CLUB DE PABLITO ES MADRILEÑO Y ESPAÑOLISTA, NEOLIBERAL, SOCIALDEMÓCRATA Y OTANISTA

AUNQUE DISIMULEN CON LA MARCA AHAL-DUGU, EL CLUB DE PABLITO ES MADRILEÑO Y ESPAÑOLISTA, NEOLIBERAL, SOCIALDEMÓCRATA Y OTANISTA

En ese trasvase del Bidasoa al Manzanares, ha sido “Gara” el medio que más ha colaborado en la pérdida de apoyo a los colectivos soberanistas, que es pérdida de ilusión y anhelos identitarios, en ciudades como Hernani, Hondarribia, Usúrbil e incluso en la propia Donosti.

Mi felicitación más vitriólica a “Gara” y a la dirección de la socialdemocracia abertzale, por haber demostrado un espíritu insólito de aceptación de la derrota, ante un grupo político nacido en las televisiones madrileñas (Intereconomía y La Secta) y en la sede de Ferraz que detenta el PSOE.

Una lágrima cae en la arena de la Concha y Peret sonríe desde su estrella, animando a Mikel Laboa que pasaba por allí, algo cabizbajo.

Euskadi comienza a ser de nuevo Las Vascongadas, gracias sin duda a esa socialdemocracia-otanista que Santiago Alba, director espiritual de Ahal-Dugu (Podemos, en euskera), inyectó en sus monaguillos y apóstoles del diario mentado.

Cuando Arnaldo Otegi regrese a casa ante de la primavera de 2016, no creo que lo haga muy animado.

Y no hablemos de los presos, porque estarán doblemente presos de un monumental cabreo.

NOTA.– Trocando villas y ciudades, ríos, cantantes y país, lo mismo le digo a mis amigos/as  catalanes/as.