Tres agentes de Policía dispararon más de 20 veces contra un sospechoso de haber cometido un robo el pasado martes en Louisville (EE.UU.).

EL AGENTE WEYER DISPARÓ 17 VECES CONTRA EL SOSPECHOSO

El individuo, identificado como Demonjhea Jordan, de 21 años, falleció como consecuencia de los balazos recibidos. Recordemos que los agentes de policía estadounidense asesinaron en 2017  a 1.129 personas. En Abril de 2018 ya van por 403.

Es lamentable comprobar que, en ese mismo año, la policía de la “democracia” que dice “respetar los derechos humanos” ha matado a más ciudadanos que los miembros de colectivos terroristas.

Más que los fallecidos por accidente de aviación; más que los responsables de crímenes masivos (428) y más que los matones y gángsters de Chicago que perpetraron 675 homicidios.

Sin embargo, solo 12 oficiales fueron acusados ​​de un crimen relacionado con asesinatos como el que le ha costado la vida a Jordan.

Para estar al día de esta clase de crímenes policiales, existe un amplio estudio titulado Mapping Police Violence, donde se detallan los datos de esta violencia estatal. https://mappingpoliceviolence.org/

Los responsables de esta web rastrea las acciones criminales de los uniformados, ofreciendo números de víctimas y estadísticas, señalando en mapas los incidentes y recopilando datos en tiempo real.

El sitio usa información de varias fuentes, incluidas http://killedbypolice.net/  http://www.fatalencounters.org/  y otras, para desglosar los casos por raza, lugar, armas utilizadas y  si la víctima estaba o no armada.

JORDAN EDWARDS, DE 15 AÑOS, FUE ASESINADO POR UN OFICIAL AL QUE SOLO SEPARARON DEL SERVICIO

Aparte del hecho de que solo el 1 por ciento de los agentes que mataron a un sospechoso fueron acusados ​​de un delito en 2017, conviene reseñar que:

1.-  De los 534 policías asesinos que Mapping Police Violence pudo identificar, 55 habían matado o disparado a o matados a alguien con anterioridad.

2.- La mayoría de las personas asesinadas eran sospechosas de delitos no violentos, detenidas por infracciones de tráfico o que no habían cometido ningún delito.

3.- El 13 por ciento de las personas asesinadas por policías estaban desarmadas en el momento de su muerte.

4.- La mayoría de las víctimas desarmadas eran personas de origen afroamericano. De las 147 personas desarmadas asesinadas por la policía, 48 eran negros y 34 hispanos.

5.- Los negros representaban el 27 por ciento de las personas asesinadas por los agentes del orden público.

6.- De las víctimas desarmadas por la violencia policial, los negros constituían el 37 por ciento, casi tres veces su porcentaje de la población estadounidense (13 por ciento).

7.- De las personas que estaban desarmadas y fueron asesinadas a pesar de no mostrar actitud violenta, el 35 por ciento eran de raza negra.

8.- 95 de esas víctimas murieron cuando la policía disparó contra el vehículo en el que viajaban.

9.- 170 de las personas asesinadas estaban armadas con un cuchillo. Pero en 117 casos la policía disparó a matar a los sospechosos, antes de intentar cualquier otro método para desarmar a la persona.

10.- El 20 por ciento de las personas que poseían un arma cuando fueron asesinadas, no amenazaron en ningún momento a los agentes.

¿Por qué las autoridades no aplican las leyes, capacitando a los agentes sobre el uso de armas de fuego y cómo reducir a un sospechoso en esas situaciones?.

Una vez más debemos recordar que en 2017 solo 12 oficiales fueron acusados ​​por haber cometido un crimen, después de que agentes de ese colectivo de uniformados matara a 1,129 ciudadanos, a quienes debería proteger y servir.

¿Todavía hay quienes afirman que los Estados Unidos de Norteamérica es una democracia en la que se respetan los derechos humanos?

El asesinato de Demonjhea Jordan, de 21 años, vecino de Jeffersonville (Indiana), que murió por heridas de bala en el Hospital de la Universidad de Louisville, indica todo lo contrario.