El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in y su homólogo de la RPDC, Kim Jong-un, se estrecharon la mano en la zona desmilitarizada que divide en dos la península, hablaron en tono jovial entre sonrisas y plantaron  un pino en la línea de demarcación como símbolo de paz.

El árbol seleccionado para esta ceremonia data del año 1953, cuando fue firmado el armisticio que puso fin a la guerra en la península coreana.

Para plantarlo se utilizó una mezcla de tierra recogida de las montañas de Hallasan (en la Corea del Sur) y de Baekdusan (en la RPDC), regada con agua de ríos de ambos países. Frente al pino colocaron una piedra con los nombres grabados de ambos dirigentes y una frase que dice “Planta paz y prosperidad”.

Ojalá dure, aunque el plan estadounidense implica todo lo contrario. teleSUR

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