Se visten como monaguillos y pasa lo que pasa“, advierten algunos juristas.

Las togas por encima de la rodilla, o muy estrechas marcando los glúteos, y las puñetas de ganchillo escasamente tupidas o que exhiben cenefas poco apropiadas para un juez, podrían ser consideradas como circunstancias atenuantes para los acusados de la violación a un magistrado, aunque éste hubiera apretado las nalgas con fuerza durante la agresión o intentase usar la maza para reventarle la cabeza a alguno de los violadores.

Al parecer, expresiones tales como “Jurisprudencia la que te iba a dar yo en la cama, bombón” o “Te arrancaba yo esa toguita tan graciosa en dos mordiscos, excelencia” suelen escucharse frecuentemente a la entrada de los juzgados, sobre todo con la llegada de la primavera, cuando los jueces se remangan las togas o descuidan el decoro a la hora de sentarse en la sala del tribunal.

La práctica totalidad de los violadores de magistrados y los abogados especializados en su defensa, coinciden en señalar la misma causa a la hora de justificar las agresiones a los jueces. “Se visten como monaguillos”, aseguran.

http://rokambol.com/abusar-sexualmente-de-juez-con-la-toga-demasiado-corta-podria-ser-falta-grave-pero-delito/

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