Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo” (Karl Marx)

MARX, TAN CLARIVIDENTE ENTONCES COMO VÁLIDO HOY

Hoy 5 de Mayo se cumplen 200 años del nacimiento en Tréveris (ciudad de una Alemania que aún no estaba unificada) de Karl Marx.

El mundo académico lo está recordando en una versión light de su legado “mellando su filo revolucionario”, como supo decir Lenin.

La máxima expresión de esto, hasta donde sabemos, la dio el gobierno ultra conservador de Alemania que emitió unos billetes conmemorativos a modo de souvenir con su imagen, que costaban 3 euros y agotó su primera tirada y ya se encuentra en preparación una segunda.

Marx decía que Aristóteles y Hegel, dos filósofos que lo precedieron eran “gigantes del pensamiento”. Otro tanto se podría decir de él. Su amigo Engels lo calificó de “genio”.

Efectivamente, su estatura intelectual era realmente portentosa, algo que se valora mucho más, pues como los dos referentes por él citados advertían: “para desarrollar aquella se necesita tiempo libre y no contar con grandes penurias materiales”.

Marx tuvo mucho de estas últimas y luchó a brazo partido para obtener el tiempo suficiente para poder estudiar, investigar y escribir. Hoy, su vigencia es indiscutible.

Que Karl Marx sigue presente nuevamente en el siglo XXI, lo demuestra el hecho de que el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, en su discurso pronunciado durante la “Cumbre de crecimiento”, en el Foro de Política Pública en Toronto, se propuso provocar y captar los titulares con una declaración de que el marxismo podría volver a ser una fuerza política prominente en Occidente.

En este programa especial de la televisión oficial china, emitido en castellano, se ofrece un espléndido panorama sobre la figura del filósofo europeo más importante de los siglos XIX, XX y XXI, además de escuchar al presidente Xi Jin Ping pronunciando una conferencia sobre esta efemérides.

EL “MANIFIESTO COMUNISTA” A 170 AÑOS DE SU PUBLICACIÓN

CON LA EXCEPCIÓN DE LA BIBLIA, NINGÚN OTRO TRABAJO EN LA HISTORIA HA SIDO TAN ELOGIADO, ANALIZADO Y CRITICADO, COMO EL “MANIFIESTO COMUNISTA”.

“Vigente y necesario, referente de una ideología que buscaba romper las cadenas que ataban a la clase trabajadora y la explotaban. Estamos ante el documento de literatura política más influyente desde la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano” (Eric Hobsbawm, historiador británico)

Un fantasma recorre Europa: es el fantasma del comunismo

El texto, como se plantea en sus primeras frases, es un manifiesto para oponerse a la leyenda de ese fantasma, para reivindicar el papel del proletariado.

Veintitrés páginas que fueron impresas, en febrero de 1848, en la sede de la Worker´s Educational Association, en la calle Liverpool en Londres.

La Liga de los Comunistas (Bund der Kommunisten), sucesora de la Liga de los Justos (Bund der Gerechsten) y ésta de la Liga de los Proscritos (Bund der Geächteten), se ofreció a publicar el documento elaborado por los filósofos alemanes Karl Marx y Friedrich Engels y adoptarlo como su documento político.

La historia de todas las sociedades existentes hasta el presente (la historia transmitida por escrito) es la historia de luchas de clases

Inicialmente su influencia fue escasa, solamente impactó en la Alemania de la revolución de 1848, por medio del Neue Rheinische Zeitung, periódico de vida efímera editado por Marx.

Entre 1848 y 1849 se reimprimió tres veces, se reescribió y corrigió en mayo de 1848 en treinta páginas y se publicó por entregas en el periódico inglés impreso en alemán “Deutsche Londoner Zeitung” (1845-1851).

A pesar de ello, el fracaso de las revoluciones en Europa hizo que El Manifiesto no fuera muy tenido en cuenta.

En su exilio británico, Marx hizo reimprimir la sección III (Literatura socialista y comunista), pero no fue hasta su notoria labor en la llamada Primera Internacional (1864-1872), con su defensa de la Comuna de París de 1871 y el juicio por traición de tres líderes socialdemócratas alemanes, en 1872, que él y El Manifiesto volvieron a tener la relevancia que merecían.

La sociedad burguesa moderna surgida del ocaso de la sociedad feudal no ha abolido los antagonismos de clase”

Engels y Marx escribieron un prefacio para esa edición de 1872, que se convirtió en la base de todas las ediciones publicadas desde entonces.

A partir de ahí, y más tras la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia, El Manifiesto fue traducido a más de treinta idiomas, incluidos el chino y el japonés, con numerosas ediciones en toda Europa y en Estados Unidos. En español apareció por primera vez en noviembre de 1872 en el semanario “La Emancipación” de Madrid. Diez años después se editó en “El Obrero” de Barcelona.

El obrero se convierte en indigente y la indigencia se desarrolla aún con mayor celeridad que la población y la riqueza”

En la segunda mitad del siglo XX, El Manifiesto no era solamente un texto marxista clásico, sino que alcanzó el estatus de texto político indispensable en los estudios de ciencias políticas y sociología.

El propio Hobsbawm dice que “ya no fue publicado exclusivamente por comunistas u otros editores marxistas, sino en grandes ediciones de editoriales no políticas con introducciones de académicos destacados”.

“El lugar de la antigua sociedad burguesa, con sus clases y contradicciones de clases, será ocupado por una asociación en la cual el libre desarrollo de cada cual será la condición para el libre desarrollo de todos”.

http://links.org.au/communist-manifesto-marx-engels-weapon-war-greene

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