La llegada de sonda espacial InSight es un alegrón para amantes de la ficción (lo de ciencia sería un insulto a la inteligencia), dado el éxito en el artefacto «amarterrizó» con éxito en la superficie del planeta rojo el lunes 26 de noviembre.

¿Y qué nos enseñaron las primeras fotos enviadas por la sonda? Pues lo que todos sabemos aunque millones no quieran admitirlo: que Marte es un planeta desértico, que no hay ni un puto marciano escondido tras las rocas y que lo que se busca en realidad son minerales preciosos que pudieran ser explotados en un futuro cercano aunque el costo sea incalculable.

Tras tras haber realizado un viaje de 458 millones de kilómetros en el espacio, la NASA se apunta un nuevo e inútil éxito mediático, que dará pábulo a aquellos alienados/as que aún creen en los alienígenas del espacio exterior, cuando lo cierto es que ya están entre nosotros en forma de VOX, Ciudadanos, Podemos, PPSOE y demás familia.