Más de 20 mil personas han muerto en el Mediterráneo en los últimos cinco años mientras intentaban migrar desde África a Europa, eso ha convertido al mar del Atlántico en la ruta migratoria más mortífera.

La mayor parte de esas víctimas eran ciudadanos (de los que miles eran mujeres y niños) que huían de los conflictos armados y el terrorismo, precisamente patrocinados por Israel, EEUU y varios gobiernos de la Unión Europea, que arrasaron naciones como Libia, Siria, Irak, etc.

Según un informe publicado por la Agencia de la ONU para los Refugiados, unas 1,600 personas fallecieron o desaparecieron mientras cruzaban hacia Europa por la vía mediterránea entre enero y julio de 2018.