El vicepresidente y ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, ha mostrado este lunes su apoyo a las protestas de los ‘chalecos amarillos’ en Francia, informan medios locales.

LA IZQUIERDA ESPAÑOLA SE SITÚA A LA DERECHA DE LOS PARTIDOS QUE GOBIERNAN ITALIA

“Apoyo a los ciudadanos honestos que protestan contra un presidente gobernante contrario a su pueblo“, declaró Salvini refiriéndose a Emmanuel Macron. No obstante, condenó cualquier incidente violento.

Por su parte, el vicepresidente del Consejo de Ministros del país y líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Luigi Di Maio, también ha respaldado a los manifestantes, instándoles a “no debilitarse”.

EN FRANCIA, CUANDO LAS LIBERTADES SE CONCULCAN Y SE AGREDEN LOS DERECHOS SOCIALES Y LABORALES, LA CIUDADANÍA SALE EN MASA A LAS CALLES.
EN ESPAÑA, PODEMOS, IU Y EL PSOE DESMOVILIZARON A LA CLASE TRABAJADORA

NOTA DEL ADMINISTRADOR.- Que varios dirigentes y personalidades del gobierno italiano hayan mostrado su apoyo a las reivindicaciones de los llamados “Chalecos Amarillos” (miles de ciudadanos/as manifestándose desde hace más de dos meses en Francia contra las políticas de Macron), demuestra no sólo el coraje de ese gesto solidario, sobre todo porque procede de un ejecutivo al que los medios españoles tachan de “derechista”, sino que también deja al desnudo el monumental montaje que los/as editorialistas de la prensa y los tertulianos y tertulianas de las radios y televisiones borbónicas llevan interpretando desde la caída del gobierno “centrista” de Matteo Renzi.

En mi humilde opinión, el periodismo español, prosaico y convencional (desde La Razón a “Público”, de RTVE a La Secta) no reconocerá nunca que en la llamada “derecha europea” (en este caso, italiana) existen partidos que dan lecciones incluso a colectivos de la presunta izquierda española (Podemos, PSOE, IU) en todos los aspectos de la política nacional e internacional.

Así de claro, aunque duela el sarcasmo. Siempre dije que hasta Marine Le Pen podría militar en las filas del PSOE o de Podemos y que la ultraderecha (PP, C’s y VOX) apesta a ese neofranquismo que todavía pervive en el ejército, el poder judicial, las fuerzas represoras y la iglesia católica.