Un programa de implantes “cochlears”* (1) ha devuelto la audición a cientos de personas de Cuba que nacieron sordas o con deficiencias auditivas. Entre ellas, muchos niños y niñas.

RT conversó con los doctores que participan en este proyecto y presenció el momento en que Yvo, un niño de dos años que nació completamente sordo, escuchó la voz de sus padres por primera vez en su vida.

Esta iniciativa, que comenzó hace más de dos décadas y ha requerido una cantidad superior a los 10 millones de dólares solo en materiales, también apoya la incorporación a la comunidad de los pacientes. Gracias a ella, casi 500 cubanos, la mayoría de ellos menores, se han beneficiado del programa.

Una semana después de ser operado por el doctor Antonio Paz —uno de los médicos veteranos del programa—, Yvo acudió al consultorio con su familia, incluida su hermana, quien también recibió un implante coclear. Allí, uno de los primeros sonidos que escuchó fue la voz de sus padres.

La doctora Sandra Bermejo Guerra, asesora nacional de audiología, no deja de emocionarse a pesar de que ha presenciado cientos de momentos como este. Para ella no se trata solo de un asunto profesional: durante años da seguimiento a los pacientes implantados y, en ese largo proceso, se establecen fuertes vínculos afectivos.

Tengo más de 300 o 400 ‘hijos’, lo siento como tal” ya que “sus problemas son mis problemas”, expresó esta profesional, quien detalló que los doctores que participan en este proyecto “amamos lo que hacemos: los defendemos, los protegemos y participamos en la vida de ellos en lo personal”, de modo que los pacientes “cuentan con nosotros para muchas cosas”.

Los costos del proyecto son elevados debido a que el Gobierno cubano ha decidido comprar las prótesis auditivas a las dos compañías líderes del sector.

Pero no se trata únicamente de tecnología, debido a que la clave está en el personal calificado para lograr una rehabilitación oportuna, eficaz y duradera y garantizar la inserción social de cada paciente.

(1)NOTA.- Un implante “cochlear” es un dispositivo electrónico implantado quirúrgicamente, que proporciona una sensación de sonido a una persona con pérdida auditiva neurosensorial en ambos oídos.

LA SANIDAD CUBANA INVIRTIÓ 10 MILLONES DE DÓLARES PARA CUMPLIR ESTE PROGRAMA GRATUITO DE IMPLANTES COCHLEAR