El movimiento de los ‘chalecos amarillos’ salió ayer sábado a las calles de Francia, por novena semana consecutiva, desde que las protestas estallaron el pasado 17 de noviembre.

En el transcurso de las marchas en París la Policía ha lanzado gases lacrimógenos y ha utilizado cañones de agua contra los manifestantes.

Según informa BFMTV, que cita una fuente policial, alrededor de 32.000 manifestantes participan en las concentraciones de este sábado en toda Francia, mientras que unas 8.000 lo hacen en París.

La semana pasada las protestas reunieron a 26.000 participantes en toda Francia y solo 2.000 en París.

Se informa que las autoridades francesas planean desplegar alrededor de 80.000 policías en todo el país —5.000 de ellos en París— ante el aumento del número de manifestantes previsto para esta jornada en comparación con la movilización anterior.

Entretanto, la Policía ya ha detenido a 59 personas en la capital francesa por “portar armas prohibidas” y “participar en un grupo para cometer actos de violencia”, informan medios locales.

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