Tanto la OTAN como la Unión Europea apoyan la decisión del Parlamento macedonio de cambiar el nombre del país por el de Macedonia del Norte, una medida que facilitaría su ingreso en la Alianza Atlántica.

Sin embargo, la oposición promete llevar el debate ante la ONU, por considerar que la iniciativa es contraria a la voluntad del pueblo. No se trataría de la primera vez que un país entra en el bloque militar pese al rechazo popular.

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