Ahora que la llamada justicia borbónica (tan franquista como la que sufrimos bajo la dictadura) prohibe los lazos amarillos, considerando que son un “arma de destrucción” del españolismo y de propaganda independentista, dedico esta inocente canciocilla, titulada “Ata un Lazo Amarillo alrededor del Viejo Roble“, a jueces tan siniestros y neofranquistas como Marchena y Llarena por violar la libertad de expresión de una forma tan burda y ridícula como la que aplican a todo lo que huela a catalán.