Ayer, 30 de junio, se celebró en la localidad de Panmunjeom, situada en la zona desmilitarizada entre las dos Coreas, una reunión histórica entre el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y su homólogo de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un.

Donald Trump se convirtió así en el primer presidente de Estados Unidos en cruzar la frontera de ambas repúblicas, en un intento por lavar su imagen de ultraderechista, xenófobo, anticomunista y mentiroso.