El ex líder de las FARC, Jesús Santrich, se refugia en Venezuela, mientras los continuos asesinatos de ex miembros de la guerrilla colombiana, líderes sociales y defensores de los derechos humanos, ratifican que el régimen de Iván Duque sigue los pasos del criminal Álvaro Uribe, quien comanda los grupos paramilitares del país, ante la pasividad de la Corte Suprema de Justicia, similar al Tribunal Supremo español, hondureño o paraguayo.

Tras la revelación de pruebas contundentes que involucran al Ejército colombiano en actos de corrrupción y persecución, el analista Luis Eduardo Celis aseguró que no hay ni una sola señal que indique la mínima voluntad del presidente Duque para corregir estos delitos porque «el gobierno actual no es amigo de ampliar la democracia«.