La bolivariana Venezuela y la heroica y obstinada resistencia de su pueblo ante los ataques criminales de Estados Unidos y la UE, representan hoy el mayor desafío al neoliberalismo dominante. Mientras tanto, la ira del régimen de Washington, con la complicidad de Bruselas, crece en intensidad.

John Bolton, asesor de seguridad de la Casa Blanca y uno de los más connotados criminales, responsable de delitos de lesa humanidad en las últimas administraciones norteamericanas, comentaba que la nueva orden ejecutiva firmada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, les permite congelar todos los bienes del estado bolivariano.

El mandato deja todos los activos económicos de Venezuela que existen en entidades bancarias de los EEUU, prisioneros en manos ajenas e incluso prohíbe cualquier forma de transferencia financiera.

Estamos presenciando un robo a mano armada, cómo el gobierno de Trump pone en cuarentena total al pueblo venezolano, ante el cobarde silencio de la Unión Europea y el de las ONG que dicen defender los derechos humanos en el mundo.

En la reunión sobre el tema de Venezuela, los países miembros del llamado Grupo de Lima (más bien Cártel) vieron frustrados todos los intentos de derribar al gobierno de Nicolás Maduro, tras el esperpento de la ‘autoproclamación’ del payaso Juan Guaidó, mientras el delincuente Bolton afirmaba que Washington daba este nuevo porque en Venezuela ‘el tiempo para el diálogo ha terminado, ahora es el momento de actuar’.

¿Ha terminado el tiempo para el diálogo? ¿Qué dice la Unión Europea? Nada, como siempre. Sus líderes siguen en posición supina y la cabeza agachada, adoptando la postura del que va a dedicarse a una “fellatio” política sobre las partes pudendas de Trump y su gobierno de malhechores.

Estamos dando este paso para negarle a Maduro el acceso al sistema financiero global y aislarlo aún más internacionalmente‘, continuó el criminal ultraderechista  por excelencia, quien luego envió un mensaje claro a todos aquellos que no cumplieron.

Y continuaba con sus amenazas: “Es una señal para terceros países que desean hacer negocios con el régimen de Maduro, por lo que deben proceder con extrema precaución. No es necesario que arriesguen sus intereses comerciales con los Estados Unidos, para beneficiarse de un régimen corrupto y moribundo”.

¿Qué dice la Unión Europea sobre estas amenazas de un claro sello fascista? Nada, como siempre, sigue en la misma posición esclavista y cobarde.

Bolton, en sus delirios, ha tomado como referencia los casos de Panamá y Nicaragua, naciones a las que en el pasado aplicaron medidas similares (¿no recuerdan la masacre de El Mazote, dirigida por Bolton?). “Funcionó en Panamá, Nicaragua y funcionará en Venezuela Y Cuba ‘, dijo el asesino asesor.

¿Y la Unión Europea que dice respeto a estos paralelos de crímenes contra la humanidad del pasado? Nada, como siempre. Sigue en posición supina, bajando la cabeza para seguir practicando “la fellatio” a su amo Trump.

Bolton definió a Venezuela como ‘un estado canalla’, equiparándola con Irán, Corea del Norte y Siria, e incluso volvió a amenazar: Estados Unidos hará todo lo necesario para asegurarse de que el gobierno de Maduro se quede sin medios económicos para subsistir.

Sabemos que las sanciones aplicadas por el gobierno de EEUU y la Unión Europea, según un informe del Centro de Investigación Económica y Política (el CEPR no es una fuente chavista), han causado la muerte de aproximadamente 40,000 personas entre el 2017 y 2018.

El ex relator de la ONU, Alfred de Zayas, comparó lo que sucede en Venezuela con los asedios a ciudades medievales.

¿Y la Unión Europea que dice respecto a estos paralelos de crímenes contra la humanidad del pasado? Nada, como siempre. Ella sigue en posición supina y bajando la cabeza. La “fellatio” política continúa haciendo feliz a Trump.

Aquellos que no solo se humillan de esa forma, sino que además participan activamente en la propaganda continua contra Caracas son tan criminales como Bolton.

Y los medios de comunicación, públicos y privados, que emiten a lo largo y ancho del continente europeo actúan como tales, como las prostitutas de lujo que danzaban en torno al millonario neoyorquino, antes de convertirse en el presidente de los EEUU.

El récord de noticias falsas sobre Venezuela no de detiene. Los robos, expolios y bloqueos, incluso de medicamentos, continúan. Y el silencio de la UE es atronador.

Los prostíbulos de Bruselas, de Estrasburgo, siguen regentados por esclavos blancos al servicio de su amo norteamericano.