EL ASESINATO OCULTO: UN MISMO MÉTODO PARA ACABAR CON AQUELLOS QUE SIRVIERON A LOS INTERESES DEL GOBIERNO MÁS CRIMINAL DEL GLOBO

El presunto suicidio de Abu Bak Baghdadi, que fuera líder del ISIS, tiene cierto parecido que el final de Osama Bin Laden. Ambos han sido sumergidos en el mar para que nadie compruebe la verdad sobre su muerte.

Ambos sirvieron a los intereses militares, geopolíticos y económicos de EEUU, hasta que desde las cloacas del gobierno de turno se decidió su destino.

Ninguno de los dos vivió para contar la verdad sobre el terrorismo “islámico”, creado, financiado, armado y protegido por la Casa Blanca, Israel, Arabia Saudita y varios gobiernos de la Europa Occidental, como Francia, Alemania, Holanda e Italia.

El ministro iraní de tecnología de la información y la comunicación, Mohammad-Javad Azari Jahromi, escribió que la eliminación de Baghdadi, líder de la organización terrorista ISIS, por parte de la fuerza aérea de Estados Unidos no es “ninguna hazaña”, ya que Washington simplemente “eliminó a otra de sus criaturas“.

“¡No es gran cosa! Acabas de matar a otro de tus hijos”, escribió Jahromi en Twitter en respuesta al tuit de Trump que había anunciado previamente: “¡Algo muy grande acaba de suceder!”

El portavoz del gobierno iraní Ali Rabiei fue más contundente: “La muerte de Baghdadi no acabará con el estado islámico”.

“El terrorismo no será destruido con bombas y municiones, todavía sigue desarrollándose … Al igual que en el caso del asesinato de Osama bin Laden, las supuestas raíces de ese inmenso colectivo no fueron destruidas, y la muerte de Baghdadi no significa el fin del ISIS”, según Rabiei.