Una de las señas de identidad del hipócrita es la mentira. Sin embargo, si el cociente intelectual de tal espécimen humano no llegara al baremo exigible, tendremos a un personaje capaz de pronunciar unas palabras que delaten todo lo contrario de lo que pretende decir.

Perico Sánchez quiso tranquilizar a los/as votantes potenciales del socialismo monárquico (que aún creen en que ese colectivo implementa políticas de progreso social), afirmando que, en el probable caso de que ganara las elecciones y pudiera formar gobierno, “…el PSOE siempre mirará a la izquierda”.

El funcionario en funciones de primer ministro borbónico (además de sus fans, Marlaska, Calvo, Calviño, Montero y Celaá), creyó haber aclarado a sus adeptos que con esa frase no habría duda acerca de su lealtad a los ciento y pico años de historia del partido.

Nada más lejos de la realidad, aunque nada más cerca de la verdad. Me explico.

Si un maromo como Sánchez es capaz de asegurar que “mirará a la izquierda” es que no se ubica en ella. Lo más probable es que siga escorado hacia la derecha o clavado en el centro, en tierra de nadie.

Una confesión involuntaria, que quiso ser solidaria y quedó en el ridículo más cómico.