En mayo del 79 se presentaban en la inauguración de “El Gayo Vallecano”, una sala que llenaría de luz cultural el barrio de Vallecas, y desde entonces no han parado de llenar de músicas estas cuatro décadas.

Han ido a contracorriente de las modas musicales, lo que les ha permitido hacer lo que verdaderamente querían, son infinitamente eclécticos, han tocado y tocan todo: folk, jazz, rock, siempre con un sonido limpio y tremendamente coherente, música urbana en estado puro.

Luis Mendo y Bernardo Fuster, fundadores y almas perennes de Suburbano junto al resto de la formación: Lorenzo Solano, Javier Palancar, Álvaro Cárdenas y Miquel Ferrer, acaban de publicar “Huellas”, un repaso a su vida artística a través de una selección de temas, veinticuatro en total, de los que consideran más representativos, todos recién grabados para la ocasión; además el doble CD va acompañado de un DVD con el documental El sonido de la memoria, en el que se refleja lo que han sido estos cuarenta años.

Este pasado sábado 23 volvieron a sonar en directo, un distintivo habitual en su carrera musical, desde el corazón de Madrid tocaron muchas de las canciones recogidas en “Huellas”, y una vez más el grupo dejó su sello de calidad en la música en vivo, la que no tiene trampantojos ni trucos.

SUBURBANO PRESENTANDO “HUELLAS”, UN EXCELENTE DOBLE CD DE UN GRUPO INIMITABLE, DIRIGIDO POR LUIS MENDO Y BERNARDO FUSTER

Dinámicos, enérgicos, impecables bajo la atenta mano de Luis Mendo y la voz de Bernardo llenaron codo con codo la sala de prosa musical, de rebeldía y de infinitos sentimientos.

Son conciertos que se graban en alguna parte de nuestro cuerpo y que siempre serán recordados, por el ahora, por el pasado y por lo que vendrá. Forman parte de la banda musical, personal e intransferible, que acompaña nuestra vida.

Madrid, la ciudad que aparenta carecer de memorias, la ciudad canalla, la ciudad maravillosa, a veces hace regalos como este.

Suburbano es una banda madrileña por antonomasia, ellos han mantenido el folk urbano lleno de aires de barrio que se llena y mezcla de un sinfín de estilos para seguir sonando de forma original, diferente, contracorriente.

Son parte de un Madrid de resistencias, del que no se arrodilla, del que no se vende, son la ilustración poética y musical de cuatro décadas vividas desde la calle y el escenario.

Venga lo que venga ¡queremos seguir bailando!

La banda sonora de cuatro décadas: Suburbano