La publicidad no tiene reparo en utilizar, para la causa de la venta, la causa de la justicia social. Vale todo: desde el marxismo y el Che Guevara hasta el ecologismo, pasando –como ahora ocurre- por el feminismo.

Si es indignante que las mujeres cobren menos que los hombres, ahí tenemos a la empresa de juguetes Hasbro: ha creado Mrs. Monopoly, “el primer juego en el que las mujeres ganan más que los hombres” .