Esta es la opinión del ultraderechista, disfrazado de liberal de bar de copas, Pablo Casado:

Y esta la de la veleidosa, ideológicamente hablando, Ada Colau:

Otra más, la de Lorena Roldán, superviviente del naufragio del partido Ciudadanos:

Como era de esperar, el primer ministro español no ha aceptado bajo ningún concepto que se organice un nuevo referendo en Cataluña, por lo que la decepción no supone sorpresa.

No obstante, existen analistas que consideran positivo que, al menos, ambos dirigentes se hayan reunido.

En mi modesta opinión, el conflicto catalán se enquistará hasta que las urnas revelen, tras las próximas y cercanas elecciones en aquella nación, la voluntad de la ciudadanía.

E incluso, si volvieran a triunfar los partidos independentistas, el pulso se notará en toda Europa, animada por la nueva consulta sobre la independencia de Escocia, que Boris Johnson no consentirá.

Acabo de saber que este psicópata se ha permitido insultar a Nicola Sturgeon, la primera ministra de aquella nación, tildándola como “esa sangrienta mujer“.

Y finalmente, el presidente sin escaño, convocó la obligada rueda de prensa: