La monarquía no es algo de lo que ningún español demócrata pueda enorgullecerse”  (Pablo Iglesias, en 2011)

Una nueva república será la mejor garantía para una España unida…” (Pablo Iglesias, en 2018)

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¿Qué cambió el rey en su actitud o su discurso, para que algunos representantes de la izquierda republicana hayan modificado tan sustancialmente su concepto del monarca y la monarquía?

En su actitud política es evidente que nada y su discurso reciente en el Parlamento no superó la mediocre ambigüedad acostumbrada. Eso de que España es para todos y no puede ser de unos contra otros se presta a cualquier interpretación. Mejor dicho a todas las interpretaciones posibles. Y además es falso.

Un solo ejemplo tal vez sirva de muestra: los bancos se apoderaron del dinero de todos para evitar el derrumbe del sistema en la última crisis económica y no lo devolvieron ni lo devolverán. Es decir unos (pocos) contra otros (todos los demás).

Otra prueba de que España no es igual para todos: la crisis, aún no superada, aumentó considerablemente la riqueza de los muy ricos y empobreció a los más pobres. O sea, aumentó la desigualdad que caracteriza al capitalismo.

De modo que el ahora rey Felipe (antes, ciudadano Felipe) no dijo la verdad en ninguna de las dos frases más destacadas por la derecha y por los medios.

Por eso llamó la atención y provocó sorpresa y desconcierto, no solo ver aplaudir disciplinadamente el anodino discurso del Rey a los ministros de Unidas Podemos, sino además elogiarle por algunos de sus diputados (Echenique por ejemplo), con un notable ejercicio de imaginación, ya que lo calificaron de “valiente y políticamente inteligente”.

A ECHENIQUE LE DA LO MISMO AFILIARSE A CIUDADANOS QUE A PODEMOS. EN EL FONDO SON LO MISMO, CON VARIANTES LIGERÍSIMAS Y ANTE TODO, MONÁRQUICOS

Hay que decir, para ser justos, que el resto de los diputados de UP, en cambio, educadamente alineados y en pie, como el resto del foro una vez concluida la disertación real, no aplaudieron. Un gesto que puede interpretarse como la reserva espiritual de rebeldía que aún queda.

CUANDO NO SE PUEDE, NO SE PUEDE

Para ser diputado hay que jurar o prometer lealtad al rey o, en otras palabras, dejar las convicciones en la puerta antes de entrar. Es como si a Messi, antes de entrar a la cancha, le prohibieran tocar la pelota.

No solo las convicciones republicanas se dejaron de lado, además las aspiraciones izquierdistas, si es que quedaban algunas.

Pablo Iglesias, sin ir más lejos, prometió ser leal no solo al rey, sino también a Pedro Sánchez y a quien del PSOE se le pusiera por delante. Y para demostrar su cambio de insumiso a muy sumiso, se puso un traje y todo.

Y Alberto Garzón, para no quedar atrás, hasta usó una llamativa corbata en la apertura de la legislatura. Ser ministro no es cualquier cosa, como puede verse. Alinearse en la socialdemocracia como lo único posible, exige ante todo buenos modales.

Aunque también es verdad que Alberto Garzón afirmó que seguirá llamando al rey “ciudadano Felipe de Borbón” y pidiendo la abolición de la monarquía. Admitamos que la tarea no será nada fácil siendo ministro que prometió lealtad al monarca.

LA III REPÚBLICA TENDRÁ QUE SEGUIR ESPERANDO Y EL SOCIALISMO, TAMBIÉN

Cuando nos parecía demasiado conformista la frase de que “las cosas son como son”, tendremos que ir acostumbrándonos a que es así, no más.

Y cuando creíamos que, si bien es cierto que las cosas son como son y por eso hay que cambiarlas, estábamos equivocados.

Y si seguimos creyéndolo, entonces ingresamos al grupo de los ultraizquierdistas, que no entienden la realidad y que no hacen otra cosa que poner palos en la rueda del único progreso sensato y posible.

Es fácil criticar desde afuera, alentando utopías imposibles que no llegan a nada ni aportan nada“, nos dicen desde siempre.

Esas descalificaciones venían históricamente de la derecha, pero ahora lo triste es que, indirectamente, nos lo están diciendo desde la izquierda, que hasta ayer mismo parecía profundamente republicana y socialista (en el buen sentido de la palabra).

Por lo visto, la III República y el socialismo quedan más lejos. Por ahora, la socialdemocracia, en su versión descafeinada, está dentro de las posibilidades, dentro de lo permitido, dentro de lo peor es nada.

VOX NO ES SINO EL ÓVULO QUE SE OCULTABA EN LA PLACENTA DONDE SE UBICABAN PEPEROS Y CIUDADANOS, Y ADEMÁS GENERAN PUBLICIDAD

LA DERECHA NO CAMBIA Y NO PERDONA

Por más que se reniegue de las convicciones, por más juramentos al rey, al PSOE y a las buenas costumbres que se hagan, la derecha es inflexible. No perdona.

Fíjense en Manuela Carmena, que resignó todo lo que se puede resignar y más en su intención absurda de “gobernar para todos” desde el apoliticismo, también imposible, y a la que la derecha no le perdonó nada, calificándola todavía de “peligrosa izquierdista cercana al comunismo soviético y bolivariano“. Cuando no tuvieron nada que reprocharle decían que vestía mal. Cualquier cosa, pero ni olvido ni perdón.

Es una lección que algunos dirigentes de izquierda se niegan a aprender y se aferran a lo que creen un salvavidas político, si se adaptan a la realidad que propone el sistema.

Meterse en el gobierno del PSOE es eso precisamente, aunque traten de disfrazarlo de oportunidad histórica de un gobierno de coalición.

Se lograrán algunas limosnas, porque el sistema no se suicida y hasta en Davos se escucharon voces favorables a un cambio del neoliberalismo agotado a un keynesismo renovado.

No por buena voluntad o por un repentino sentido de la justicia, sino por miedo a las revueltas populares que se avecinan, si persisten en la explotación ilimitada actual.

Pero pensar que alcanzar algún alivio para las clases populares es el inicio de un futuro socialismo, no solo es pecar de ilusos, sino creer que las clases dominantes son torpes o idiotas y que no se darán cuenta de la doble intención de los hoy sumisos y aseados izquierdistas.

“EL QUE NO CAMBIA TODO, NO CAMBIA NADA”

Tampoco es eso. Seguramente, cuando el poeta argentino Armando Tejada Gómez escribió la letra de la canción “Triunfo agrario” eran otras circunstancias. Aunque sea cierto lo que afirma, los tiempos, agrarios o no, son otros.

De tu sueño en semillas sube la vida.
Sube la vida arriba, hasta la espiga,
Que si la tierra es hembra, la tierra es mía,
Adonde nace el alba, yo siembro el día.

Hay que dar vuelta al tiempo como la taba.
El que no cambia todo, no cambia nada.

Nadie puede esperar cambiar todo, pero sí cambiando algo, con el propósito de ir haciendo una sociedad que supere el capitalismo.

Para empezar, todos sabemos que capitalismo y democracia son incompatibles. No puede haber democracia real con semejante desigualdad económica y social. Y eso, la desigualdad abismal que existe, donde un puñado de superricos tienen más que el resto de la humanidad, es una de las consecuencias del capitalismo.

Es un sistema injusto, agotado, que hay que cambiar antes de que su modo de producción destruya totalmente el planeta, como lo están anticipando hace más de 30 años decenas de científicos. Y a los que nadie atiende porque, como dijo George Bush “la economía no puede parar”.

Si alguien no está confundido que tire la primera piedra.

No se trata de sentirnos tristes y decepcionados por algunos líderes confundidos (seamos bien pensados), que creyeron un acierto haber entrado en este gobierno.

Tratemos que no nos confundan y de no perder la voluntad de seguir luchando por una sociedad verdaderamente democrática y más justa.

Que no nos quiten la esperanza.

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=265266

NOTA DEL ADMINISTRADOR.- Ángel Cappa (Argentina, 1946) es un ex futbolista, ex entrenador, comentarista y escritor.

Tras su paso por el Real Madrid, Cappa escribió “La intimidad del fútbol: Grandeza y miserias, juego y entorno, que salió publicado en 1996.

En el año 2005, retomó su faceta de escritor con el libro “¿Y el fútbol dónde está?, así como la de comentarista deportivo para medios de comunicación de Europa y Argentina, residiendo en  Madrid.

En agosto de 2009 publicó Hagan Juego, libro en el que se reproducen varias conversaciones suyas con distintas figuras del fútbol internacional.