Frente a los yihadistas y otros grupos terroristas atrincherados en el noroeste de Siria, el ejército árabe sirio continúa su avance en la provincia de Idlib, más precisamente en Saraqeb, una pequeña ciudad en aquella área geográfica, que se convirtió en ubicación estratégica de los colectivos criminales, debido a sus vías de comunicación.

El gobierno de Turquía, aliado de algunas de estas mesnadas terroristas, ha enviado un convoy militar de 150 vehículos a puntos de observación en aquella provincia.

Olcay Denizer, un coronel del ejército de Erdogan, habló sobre el envío de tropas armadas y dijo que la respuesta turca fue “en defensa propia”.

El presidente turco ha pedido a Rusia que presione a Siria para que detenga la ofensiva. Putin no le ha respondido.