EL TERRORISMO GLOBAL NO PRECISA DE PASAMONTAÑAS O MÁSCARAS, CARETAS, ECT. EN LOS GOBIERNOS LLAMADOS “DEMOCRÁTICOS” Y EN ORGANISMOS COMO LA OSCE O LA OPAQ, CUALQUIERA DE SUS MIEMBROS, ATAVIADO CON TRAJE DE SEDA Y CORBATA “LACROIX” PUEDE CONSPIRAR JUNTO A LOS GRUPOS TERRORISTAS

Tras el informe del gobierno ruso, advirtiendo de que grupos terroristas como Los Cascos Blancos estaban preparando un ataque químico en Siria para culpar al gobierno de Al Assad, los directivos de la OPAQ saltaron de indignación, demostrando que la verdad duele.

Al intentar desacreditar a los denunciantes que cuestionan el susodicho informe sobre un teatral ataque químico en Siria, la OPAQ solo ha confirmado la autenticidad de los documentos filtrados, la experiencia de las personas involucradas y su propia podredumbre.

Durante meses, dos informantes, un individuo identificado solo como “Alex” y el ex especialista Ian Henderson, testificaron y presentaron documentos que indican que el texto final sobre el incidente de abril de 2018 en Douma, sugería falsamente que las fuerzas del gobierno sirio podrían haber utilizado armas químicas.

El jueves pasado, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas trató de desacreditar esta versión, alegando que aquellos informantes no eran “denunciantes reales”, sino empleados descontentos que violaban la confidencialidad y carecían de experiencia y acceso a todas las pruebas.

Esto fue suficiente para que la legión de propagandistas tradicionales declararan que esos expertos no tenían razón, y que el informe del ataque en Duma era 100% correcto.

No deberían haberse molestado en leer el pequeño ejercicio semántico de la OPAQ, porque lo que realmente se hizo, tal vez sin darse cuenta, fue confirmar que los documentos filtrados eran auténticos y que los informantes tenían acceso a la evidencia que se puso en duda.

Por ejemplo, la OPAQ afirma que uno de los denunciantes “no era miembro” de la misión de investigación, pero también dice que “acompañó” y “ayudó” a la Fatc Finding Mission (FFM) y luego fue “asignado” para realizar un inventario de la evidencia recopilada.

La OPAQ debe culparse por esta situación. Después de todo, en 2013 ese organismo certificó que Siria había desmantelado sus laboratorios de armas químicas y las entregó a los Estados Unidos y el Reino Unido para destruirlas, supervisando el proceso e inspeccionando las instalaciones.

Sin embargo, la OPAQ permitió ser utilizado por las potencias occidentales y por los yihadistas, que apoyaban una campaña criminal para llevar a cabo un “cambio de régimen” en Damasco.

En 2012, el gobierno de Obama estableció el uso de armas químicas como una “línea roja” que habría desencadenado en Siria una “acción militar” al estilo libio.

La iniciativa diplomática rusa, que certificó aquel desarme de Siria, frustró ese plan, pero no impidió que “rebeldes moderados”, como llamaban en la prensa occidental a Al Qaeda y Al-Nusra, escenificaran incidentes que podrían ser achacados al ejército árabe sirio, leal al presidente Al Assad, todo con la esperanza de causar intervención externa y derrocarle.

Rusia, por su parte, denunció el hecho de que se acusara a las autoridades sirias sin tener la menor prueba de su responsabilidad directa en el uso de armas químicas y encontró varios elementos que demostraban que el incidente de Duma fue todo un montaje cinematográfico.

La pregunta es obligada:

¿Hay conexión entre los miembros de la OPAQ y los grupos terroristas, que desde 2011 intentan en vano acabar como fuere, por todos los medios, con el gobierno sirio?

Recordemos que varios corresponsales occidentales con amplia experiencia en el terreno y que llegaron a Duma pocos días después, como Robert Fisk (The Independent, Reino Unido) han descrito  aquellos hechos como muy alejados de la versión que sostenían oficialmente Francia y sus aliados.

(Véase su artículo titulado The search for truth in the rubble of Duma – and one doctor’s doubts over the chemical attack“, disponible aquí.)

Otro dato de gran importancia lo protagoniza Riam Dalati, productor de documentales para cadenas como la BBC, quien afirmó que, después de seis meses de investigación, ‘puede probar, sin lugar a dudas, que la escena del Hospital de Duma fue toda una puesta en escena, teatralizada en su totalidad‘. También afirmó que no hubo muertes en el hospital y que no se usó gas sarín.

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https://www.lantidiplomatico.it/dettnews-lattacco_dellopcw_agli_informatori_che_hanno_svelato_le_falsit_sulluso_delle_armi_chimiche_in_siria_un_ulteriore_prova_del_marciume_di_questo_organismo/82_32984/