AYER MISMO, ZELENSKY INTENTABA MANTENER LA FICCIÓN, AFIRMANDO QUE MARIUPOL ESTÁ SIENDO DEFENDIDA POR MILITARES PROFESIONALES, EN REFERENCIA A LAS TROPAS DEL EJÉRCITO UCRANIANO QUE, JUNTO CON EL REGIMIENTO AZOV, SE ENCUENTRAN SITIADAS Y SIN POSIBILIDAD DE ATACAR NI DE DEFENDER NADA, MÁS ALLÁ DE UNA PARTE DE AZOVSTAL.
LA RPD CONTROLA YA UNA PARTE DEL TERRITORIO DE LA ACERÍA, DONDE HACE UNOS DÍAS CELEBRARON INCLUSO UN PEQUEÑO CONCIERTO DE LA CANTAUTORA YULIA CHICHERINA.
LA CANTAUTORA RUSA YULIA CHICHERINA ACOMPAÑÓ A LAS TROPAS RUSAS Y DE LA REPÚBLICA DE DONETSK MIENTRAS SE RESCATABAN A CIENTOS DE CIVILES DE LA ACERIA AZOVSTAL, DONDE LOS SOLDADOS NAZIS SIGUEN ATRAPADOS

Tras semanas estancada, la situación en la fábrica Azovstal, propiedad del grupo Metinvest del oligarca ucraniano Rinat Ajmetov, ha comenzado a cambiar este último fin de semana.

La acería se había convertido en el último punto de presencia militar ucraniana en una ciudad, hace ya tiempo controlada por las fuerzas rusas y de la República Popular de Donetsk.

La soledad de Azovstal se puso de manifiesto una vez que las tropas rusas y de la RPD lograron hacerse con el control del puerto y de la fábrica Ilich, donde durante un tiempo se mantuvo presencia de tropas ucranianas.

El 11 de abril, en un intento de fuga que el asesor de la Oficina del Presidente, Oleksiy Arestovich, calificó de brillante operación que reforzaba la “defensa de Mariupol”, una parte de las tropas de la 36ª Brigada del Ejército Ucraniano logró, según sus fuentes, unirse a las tropas de las Fuerzas Armadas  y de la Guardia Nacional (el regimiento Azov), ya entonces prácticamente sitiadas en la fábrica propiedad del hombre más rico de Ucrania.

Aquel intento de fuga del 11 de abril, que se saldó con un número indeterminado de soldados muertos y más de un millar capturados por las fuerzas rusas, fue el último intento real de los militares ucranianos de actuar.

Sus acciones no buscaban “defender Mariupol”, ya controlado por Rusia y la RPD, ni luchar contra esas tropas sino simplemente huir, única vía que había quedado en una batalla que, desde el mismo momento en que la ciudad quedó sitiada, estaba simplemente perdida.

Ucrania no disponía ya de forma alguna de socorrer por tierra, mar o aire a esos soldados que desde entonces ha convertido en el centro de su argumentario.

Incapaz de enviar ayuda o suministros a sus soldados, los presuntos defensores de Mariupol, Ucrania no ha podido más que convertirles en héroes, asimilándolos a los ciborgs que mantuvieron durante meses el control del aeropuerto de Donetsk en 2014-2015, infligiendo, en una batalla también sin sentido, numerosos daños a las afueras de la capital de la RPD y causando un enorme número de bajas para ambos contendientes.

Con la batalla sentenciada para Ucrania, una presencia militar que se limitaba a la zona industrial -inicialmente a dos fábricas y posteriormente a una sola- y unas posibilidades de acción que no pasaban de disparos de artillería indiscriminada y sin sentido, el papel de la 36ª Brigada y el regimiento Azov, ha sido desde entonces el de guarecerse en la protección que les ha brindado durante semanas la fábrica soviética.

En este tiempo, Serhiy Volyna, Vyacheslav Palamar y Denis Prokopenko han actuado siguiendo la línea estratégica de su Gobierno, que desde que comenzó la intervención rusa ha visto en el frente informativo un aspecto tan importante como el frente militar, para convertirse en personajes mediáticos que la prensa occidental ha considerado, no solo fuente fiable, sino en ocasiones única fuente para informar sobre la situación sobre el terreno.

Ha sido especialmente importante el papel de Vyacheslav Palamar, Kalina, capitán del regimiento Azov, que se ha prodigado por medios y agencias internacionales, que han emitido también sus constantes exigencias de una operación de extracción.

Esas plegarias pronto se convirtieron en la propuesta de que fuera Turquía quien podría rescatar a los soldados atrapados, condenados a la situación actual por la estrategia elegida por ellos mismos o por sus autoridades políticas y militares.

Ucrania alega todavía que centenares de civiles permanecen en Azovstal, en lo que parece una estrategia para alargar aún más esta saga, con la esperanza de conseguir finalmente que las tropas ucranianas no se vean condenadas a la muerte, en un previsible bombardeo ruso o a ser capturadas por las tropas rusas o de la RPD, que podrían obtener una importante victoria en el campo informativo en caso de capturar vivo al Héroe de Ucrania, Denis Prokopenko.

En cualquier caso, la evacuación de los civiles de la acería de Rinat Ajmetov supondría, en caso de completarse, la pérdida del escudo humano de la 36ª Brigada y el regimiento Azov y condenaría la batalla a su final, ya fuera por medio de un asedio alargado en el tiempo hasta que las tropas quedaran sin suministros, el asalto rechazado por Vladimir Putin o un bombardeo que destruyera tanto la fábrica -ya con graves daños- como a quienes allí se refugian.

Las declaraciones del alcalde, que hace unos días afirmó que Azovstal no sería reconstruido, sugieren que la destrucción sea la opción más probable. A última hora de la tarde de ayer, humo negro ascendía de los restos de Azovstal.

NOTA.- Recomiendo el canal de Youtube titulado «Military Operation», que ofrece videos del desarrrollo del operativo ruso en Donetsk