MUCHOS DE LOS MEDIOS OCCIDENTALES COMIENZAN A TENER MUCHAS DUDAS SOBRE LA EFICACIA DEL VETO EUROPEO A LOS MEDIOS RUSOS Y RECONOCE QUE PUTIN ESTÁ DERROTANDO A UCRANIA, A LA U.E., A EE.UU. Y A LAS MENTIRAS Y MANIPULACIONES OCCIDENTALES SOBRE EL CONFLICTO. ANTE ESA CADENA DE DERROTAS, EL JEFE DEL ESTADO MAYOR DE EE.UU. DECLARÓ ANTE LOS CADETES DE WEST POINT, QUE RUSIA Y CHINA SON LOS ENEMIGOS A ELIMINAR

El jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Mark Milley, hizo de orador principal en la ceremonia de graduaciones de la Academia Militar de EE.UU., en West Point, Nueva York, y advirtió a las nuevas generaciones de soldados del Ejército, asegurando que «estamos ante un potencial de un conflicto internacional significativo entre las grandes potencias y parece que «está aumentando». Pero lo más descarado, significativo, amenazador, desaforado y estúpido de su alegato apestosamente fascista, fue esta frase:

«Nos enfrentamos, en este momento, a dos potencias globales: China y Rusia, cada una con capacidades militares significativas, y ambas tienen la intención de cambiar el orden actual basado en reglas«, dijo el alto cargo militar durante su discurso. Al parecer, Occidente ordena el mundo con sus reglas y el resto debe tragarse las suyas y los cartabones.

Las llamadas reglas de EEUU las conocemos desde hace decenios, porque dejaron su huella en todo el mundo, lanzando bombas atómicas y toda clase de armamento químico, asesinando a decenas de millones de inocentes. ¿Les suena el agente naranja?

Esas medidas amilanaron a decenas de gobiernos y obligaron, so pena de que el amo del mundo te golpeara con esas reglas, a 141 países en la ONU que votaron SÍ, condenando el operativo militar de Rusia en Ucrania, pero el número de naciones de África, Oriente Medio y América del Sur, que aceptaron sancionar a Rusia fue: uno (Colombia). En esos territorios hay más dignidad y valentía que en toda Europa.

Hace unas semanas, el presidente Joe Biden organizó una cumbre  con ocho gobiernos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, tratando de presionarles para que se unieran al carro de las condenas contra Putin. Su respuesta fue el SILENCIO. Y Joe salió de la cumbre con la baba entre las manos.

Cuando la Federación Rusa publicó una lista oficial de naciones «inamistosas» y «antipáticas«, ningún país de África, Asia o América del Sur estaba en la lista, mientras India o China, los dos países más poblados del mundo, aún mantienen una actitud respetuosa y muy sociable con el presidente ruso.

Las palabras de Mark Milley parecen salidas de un cerebro ávido de violencia, de un psicópata enloquecido que bien pudiera dirigir las matanzas habituales de los batallones Azov. China ya ha tomando nota y cada minuto que pasa comprende más y mejor el por qué del operativo ruso. Xi Jinping está analizando con Putin el alcance de esas palabras del militar estadounidense.

Según la Unidad de Inteligencia de la revista «The Economist», dos tercios de la población mundial viven en países que son neutrales en cuanto al conflicto o apoyan a Rusia. Si bien China es aliado del Kremlin, las grandes naciones no alineadas (Brasil, Sudáfrica, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos) se niegan resueltamente a criticar a Putin aunque votaran en su contra en la ONU. A eso se le llama echar una de arena y otra de cal.

Milley ignora que más de tres mil millones de personas no ven, ni les importan, las parrafadas teatrales nocturnas de Zelensky sobre «la democracia» y las reglas de EEUU aunque muchos de ellos hayan sufrido los ataques de esos defensores de los derechos humanos. 

Esos miles de millones de personas pueden informarse a través de servicios prohibidos por Europa, ven imágenes de soldados rusos llevando ayuda humanitaria al Donbass, protegiendo a la población de los batallones Azov y combatiendo el nazismo. Dos de los hashtags más populares entre los internautas de la India son #IStandWithPutin y #IStandWithRussia.

En las primeras semanas después del comienzo del operativo militar, hubo una avalancha de historias en los medios estadounidenses y occidentales, sobre cómo Ucrania estaba no solo resistiendo, sino saliendo triunfante… pero solo en la guerra de la información contra Rusia.  Y no en todo el planeta. Ni en la mitad.

Los guionistas de los discursos nocturnos de Zelensky; hablaban en Instagram y Tik Tok sobre los tanques rusos destruidos, mientras; los influencers de las redes sociales ucranianas denunciaban LA INVASIÓN de Putin. 

La cosa se pone seria porque solo los alienados y los hipócritas pueden afirmar que Ucrania está resistiendo, y como decía al principio de este artículo, hasta Mark Milley, el Gran Jefe del ejercito de los EEUU ya reconoce, sin ambages ni vericuetos ideológicos, que China y Rusia son los enemigos.

¿Pero enemigos de qué y por qué? Es sencillo. Ambas naciones no aceptan las reglas con las que Occidente lleva dominando parte del globo, merced al capitalismo más brutal, a la guerra biológica, las invasiones injustificadas, las matanzas, el terrorismo generalizado, el robo de las riquezas de otros países y esa Máquina de Matar llamada OTAN.

No es extraño que hasta un derechista de tomo y lomo, como Elon Musk, haya publicado hace pocos días estas frases: “En el pasado voté por los demócratas, porque decían que, en su mayoría, formaban el partido de la bondad. Pero se han convertido en el partido de la división y el odio, así que ya no puedo apoyarlos y votaré por los republicanos».

¿Qué ocurre en los partidos que se dicen, además de democráticos, «socialistas y socialdemócratas», cuando son capaces de convertirse en plataformas políticas tan derechistas como VOX, el PP, Ciudadanos, Junts per Cat, PNV, etc.?

Pues que el personal deduce: «Lo mismo da, que da lo mismo«. Pero a miles y miles de personas honestas y nobles, les duele porque han creído en ellos.