UNA IMAGEN QUE SE REPITE EN HAMBURGO, BERLIN, COLONIA O MUNICH. LA RECOLECCIÓN DE CASCOS DE BOTELLA SE HA CONVERTIDO EN UNA DE LAS SOLUCIONES PARA LLEVARSE AL BOLSILLO UNOS POCOS EUROS QUE SERVIRÁN PARA COMPRAR UN BOCADILLO Y UNA CERVEZA

Cuando la pandemia del covid-19 parecía abandonar las ciudades, tras haber aumentado la pobreza de millones de ciudadanos/as alemanes, el conflicto de Rusia con Ucrania, que ha generado una oleada de sanciones contra esa federación, la pobreza ha crecido a exponentes solo recordados en la década de 1950. Las consecuencias de tales medidas que la UE creía arruinarían la economía del país más extenso del mundo, se volvieron contra las naciones que aprobaron tales planes.

El informe de este año de la Wohlfahrtsverband Paritätischer alemana (Asociación de Bienestar Paritario), que destaca el aumento de la pobreza. señala que esa lacra social no ha dejado de crecer desde el año 2006, alcanzando un nuevo punto máximo con la aparición del conflicto en Ucrania, el envío de armas, la reducción del suministro de gas y el aumento de los precios de alimentos, transporte, carburantes y energía eléctrica.

En un país al que se conoce como «la locomotora económica de Europa», la pobreza hace estragos, ya que en cifras casi absolutas, esta situación significa que 16,4 millones de alemanes vivían en la pobreza en el primer año de la pandemia, 200.000 más que un año antes. Hoy, ese recuento alcanza los 20 millones.

La brecha en la prosperidad de los estados ricos de Baviera y Baden-Württemberg y el resto de Alemania se ha consolidado e incluso ampliado. Mientras que los dos estados del sur muestran las tasas de pobreza más bajas, Bremen muestra las más altas, seguido de Berlín y Sajonia-Anhalt. 

En términos relativos, esto significa que, en Baviera, dos de cada nueve personas están oficialmente golpeadas por la pobreza, en Berlín y Sajonia-Anhalt una de cada cinco y en Bremen una de cada cuatro.

El gobierno de coalición que preside Schölz está decidido a continuar con las políticas desastrosas de la Gran Coalición saliente, porque sirven a los mismos intereses de las clases más acomodadas. 

Una lucha contra el desempleo, la pobreza, la subida de los precios y el recuerdo de la muerte de miles de alemanes por la pandemia, debe hoy obligar al gobierno a rectificar su programa económico, porque en ese ejecutivo de asegura que hay ministros socialistas. El pueblo germano no lo siente así.

FUENTE: https://www.wsws.org/