Un parón de verdad, las costas bloqueadas, que no entre nada para adentro, ni salga nada para afuera. Como le hicieron a Venezuela, todo el mundo bloqueado, barco, barco, barco, barco. Yo daría la vida porque Trump se parara y dijera voy a bloquear de verdad. Bloquear de verdad, que ellos no tengan donde buscar nada”.

Pues parece que a Donald Trump le gustó esta idea. En su libro “Un juramento sagrado”, el entonces secretario de Defensa de EEUU, Mark Esper, narra que Trump propuso, en plena pandemia, el bloqueo naval a Cuba, para impedir la entrada de combustible.

La medida adoptada, finalmente, fue la de sancionar a las navieras, lo que también produjo un efecto de fuerte desabastecimiento en la Isla.