Funcionarios cubanos anunciaron hoy que se autorizará la operación de empresas mixtas de capital extranjero en el comercio minorista y en las privadas para mayoristas, lo que significa un giro en la postura de la centralización del Estado, en un momento en que las autoridades implementan diversas medidas para revertir el desabastecimiento de ciertos productos. El bloqueo se mantiene y se buscan planes económicos que han de paliar algunas carencias.

La Viceministra primera de Comercio Exterior, Ana Teresa González, señalaba: «Buscamos que estas medidas tengan una incidencia inmediata en los problemas de desabastecimiento y contribuyan a mejorar las ofertas en las tiendas en MLC (euro y dólar) y en moneda nacional«, durante un programa especial de la televisión nacional.

González indicó que el gobierno pronto conseguirá socios foráneos que puedan hacer funcionar y surtir cientos de establecimientos, según la ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz, quien reiteró que las medidas de flexibilidad no significarán un abandono de la política de control estatal que la isla, en el marco del modelo socialista.

Desde la criminal implantación de la ley Helms Burton, los gobiernos estadounidenses impidieron que Cuba nunca pudiera ofrecer un mercado de consumo amplio, pero desde hace decenios, sobre todo tras el colapso de la URSS, se cubren las necesidades básicas de la población, gracias a la importación de insumos desde naciones amigas, no solo de Latinoamérica, sino de Rusia, China, Vietnam, etc. , sobre todo del ramo de la alimentación.

Recordemos que el gobierno de Cuba aporta una libreta de abastecimiento que se entrega a cada ciudadano desde el día de su nacimiento, en la que se le otorgan gratuitamente leche, huevos, café, porciones de carne, azúcar, arroz, frijoles y pasta de dientes, entre otros productos altamente subsidiados