Category: ANTIFASCISMO


China anuncia bloqueo económico a Estados Unidos

Medidas y declaraciones similares deberian ser más habituales, para lograr (aunque será complicado) que el gobierno del régimen estadounidense respete el derecho internacional.

prensa bolivariana

Hace pocas horas, luego del cierre del día de hoy de la Bolsa de Shanghai con el lanzamiento triunfal de los Contratos a Futuro de Petróleo en Petro Yuanes, en respuesta contundente a las sanciones arancelarias de Donald Trump a sus exportaciones, en cadena nacional y con proyección global, la portavoz de la Cancillería de la República Popular China, Hua Chun Ying declaró lo siguiente:

«Altos cargos de EE.UU afirman que ‘la era de la rendición comercial de su país ha llegado a su fin, pero ES SU INTIMIDACIÓN ECONÓMICA GLOBAL Y SU HEGEMONÍA LO QUE HA TERMINADO, EE.UU debe volver a respetar las leyes internacionales, dejar de abrogarse ni derechos ni mandatos extraterritoriales, debe re aprender a respetar a sus similares, para así salvaguardar unos intercambios diplomáticos y comerciales transparentes y no discriminatorios; China y EEUU han negociado en el pasado otras fricciones con buenos resultados, así que las…

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El líder cubano Raúl Castro denunció recientemente que el gobierno de Estados Unidos plantea la amenaza más perentoria de las últimas cinco décadas a la paz en América Latina y el Caribe, recuerda hoy el diario Granma.

RAÚL CASTRO, NICOLÁS MADURO Y LOS PUEBLOS DE CUBA Y VENEZUELA SABEN QUE LA DEMOCRACIA ESTADOUNIDENSE SE BASA EN LA GUERRA, LA FINANCIACIÓN DEL TERRORISMO, EL EXPOLIO, EL ROBO, EL BLOQUEO, EL CHANTAJE, LA MENTIRA Y LA DESTRUCCIÓN DE QUIENES ANHELAN OTRO MUNDO MEJOR, MÁS JUSTO Y EQUITATIVO

En un fragmento de su discurso pronunciado en abril pasado ante el Parlamento y que retoma el rotativo, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba destaca que en suelo bolivariano de Venezuela ‘se define hoy si es verdad que las naciones latinoamericanas y caribeñas tienen derecho a la libre determinación’.

Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro del citado artículo.

“El 26 de julio de 2018, al conmemorar el aniversario 65 del Moncada, y el primero de enero del presente año al celebrar el aniversario 60 del triunfo de la Revolución, advertí sobre el escenario adverso que se había conformado y el resurgir de la euforia y el apuro de nuestros enemigos por destruir el ejemplo de Cuba.

En ambas ocasiones señalé la convicción de que se estrechaba el cerco del imperio en torno a Venezuela, Nicaragua y Cuba. Los hechos han confirmado aquella apreciación.

La región que Martí llamó Nuestra América había logrado en tiempos muy recientes afianzar la independencia regional, en un clima de paz, cooperación y armonía entre sus Estados miembros.

Con el precepto de alcanzar la unidad dentro de la diversidad, se avanzó sostenidamente hacia la integración, la complementariedad y el concierto entre todos, para solucionar los problemas económicos y sociales de nuestros pueblos.

Se declaró a América Latina y el Caribe como Zona de Paz y se progresó también en el propósito de alcanzar una relación más respetuosa con los vecinos del norte.

El escenario hoy es otro. El actual Gobierno de los Estados Unidos y su ambición hegemónica hacia la región, plantean la amenaza más perentoria de las últimas cinco décadas a la paz, la seguridad y el bienestar de Latinoamérica y el Caribe.

En pos de los objetivos de dominación se orquestaron a lo largo de varios años golpes de Estado, en un caso militar y en otros de corte parlamentario, para despojar del poder a presidentes progresistas y evitar el ascenso de líderes de izquierda, se impidió su participación en las elecciones mediante campañas mediáticas y oscuras causas judiciales.

Precisamente, el pasado domingo se cumplió un año del injusto encarcelamiento del compañero Inácio Lula da Silva, cuya libertad demandamos.

Desafortunadamente, hay gobiernos y fuerzas políticas que de modo irresponsable acompañan al imperialismo en esta belicosa escalada.

El asedio incesante contra la hermana República Bolivariana de Venezuela, con el uso de métodos de la guerra no convencional y la asfixia económica, es el principal foco de agresión, sin embargo, la amenaza nos concierne a todos.

El Gobierno venezolano y el pueblo chavista están escribiendo páginas admirables de resistencia.

En suelo bolivariano se define hoy si es verdad que las naciones latinoamericanas y caribeñas tienen derecho a la libre determinación, si el poder soberano descansa en el pueblo o en un gobierno extranjero, si resulta aceptable que un país poderoso determine quiénes son los gobernantes de un estado independiente, si las normas y principios por los que se rige la Organización de las Naciones Unidas tienen valor real o son letra muerta, si los pueblos de la región permanecerán pasivos ante el arrebato del poder soberano en una nación hermana o responderán en repudio al crimen.

Ratificamos desde este Parlamento la firme solidaridad y apoyo a la Revolución bolivariana y chavista, al presidente Nicolás Maduro Moros y a la unión cívico-militar de su pueblo.

A los más de 20 mil colaboradores cubanos, el 61% de ellos mujeres, que se encuentran cumpliendo misión en Venezuela les trasmito nuestro profundo reconocimiento por su compromiso y consagración en la noble y profundamente humanitaria tarea que realizan al servicio de las familias de esa hermana nación”.

mem/joe

En el marco del reciente Foro de Sao Paulo, Caracas recibió la visita de compañeros/as revolucionarios de diversas partes del mundo. No obstante, lo que concurría como un encuentro en declarada solidaridad con Venezuela, vino también de la mano con la necesidad de muchos de ellos/as de presenciar el devenir venezolano en tiempo real, al menos por unos días.

Caracas se vio como siempre, imponente y rebelde frente a visitantes propios y extranjeros en muchos lugares de confluencia del Foro. Pero la ciudad no ofrecía a simple vista y tan fácilmente todas las respuestas a sus visitantes, pues a la revolución venezolana, para conocerla, hay que llegar a sus adentros.

En efecto, algunos visitantes lo hicieron así, en la medida en que el Foro lo permitió. Para mi amigo Marcos y otros compañeros, la idea era ver la cara de la capacidad bolivariana y revolucionaria, para asumir con flexibilidad las situaciones límite, más allá del chavismo y mirar al sujeto colectivo repleto de comunes, lidiando con la cotidianidad de un país al cual le han impuesto un bloqueo y una guerra en ciernes.

Venezuela, el lugar donde para algunos “todas las opciones están sobre la mesa”, no es aquel escenario apocalíptico que reseñan los medios. No hay estallido social. No confluye la violencia descarnada de otras épocas, ni tampoco es el imperio del caos, pese al caldo de adversidades fraguadas.

El país y su gente, parecen seguir siendo un enigma para los extranjeros, siempre indescifrable a la mirada foránea, tal como lo es a veces el chavismo para revolucionarios de diversas latitudes.

Una reflexión en el aire siempre queda. Procesos políticos que parecían sólidos se fueron a pique por mucho menos de lo que le ha tocado a Venezuela.

A 20 años de Revolución Bolivariana, es evidente que con cada circunstancia el chavismo evoluciona por la inercia de su constante movimiento.

Atravesado por los eventos, la historia del chavismo nunca se parece a algo lineal. Se decanta y las interpretaciones siempre salen en diferido puertas afuera.

Incluso para conocedores de la cuestión venezolana, sigue siendo incomprensible cómo ha logrado sostener la conducción política de un país, que lejos de una dictadura “es un lugar donde parece que cada quien puede hacer lo que le venga en gana, me dijo mi amigo Marcos.

Quizá una de las tantas respuestas a esa duda consiste en el manejo integral de contramedidas que ha aplicado el directorio bolivariano para maniobrar y administrar la crisis multifactorial inducida y sobrevenida. Es decir, el pulso afinado para desarrollar acciones concebidas a la medida de las circunstancias que, aunque tienen muchos vacíos y déficits, tienen la marca de esa heroica capacidad como respuesta al caos.

Una patente que el chavismo ha irradiado en la interculturalidad venezolana pero tomándola también de ella.

Hay que pensar, en ese orden de ideas, en los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que no por casualidad son ahora blanco de medidas exactas ejecutadas por Washington para de esa manera bloquear a más profundidad el ingreso de alimentos a Venezuela.

Los CLAP son estructuras multicelulares que han germinado en el chavismo para atender a la población venezolana, mediante la distribución de cientos de miles de cajas de alimentos cada semana a igual número de familias, a precios irrisorios.

Un “paliativo” a la crisis, le llamarían algunos, pero sin duda implica la salida de miles de toneladas de alimentos del torrente mercantilista y especulador, consolidado en la guerra económica, para colocarlos en una red solidaria donde cada CLAP atiende a las familias de su comunidad haciéndoles llegar ese beneficio.

Uno de los más eficaces métodos de distribución masiva de alimentos desarrollados en el mundo, digan lo que digan o tarde lo que tarde en llegar cada caja de alimentos, a causa del bloqueo.

La política del Carné de la Patria es otro ejemplo emblemático, que consiste en una metodología de asignación de bonificaciones a la población. Que se aplica también para el desarrollo y gestión de programas sociales dirigidos a población en condiciones socio económicas vulnerables.

El carné también es cada vez más empleado para monitorear en tiempo real el acceso de la población a las misiones sociales, como mecanismo para seguir y eficientar la política pública.

En junio de este año 2019, más de 1 millón 600 mil jóvenes estaban inscritos en el Plan Chamba Juvenil, desarrollando una política para emplear y brindar ayudas mediante oficios a jóvenes.

En medio de una severa coyuntura económica y un creciente fenómeno de migración juvenil al extranjero, la política social se encaminó a atender a un grupo de la misma edad, sensiblemente vapuleado por la adversidad.

También hace pocas semanas se realizó la entrega de la vivienda 2.700.000 de la Gran Misión Vivienda Venezuela, cifra alcanzada en 9 años, a un ritmo de construcción anual de 300 mil viviendas cada 365 días. Esta cifra es superior a las del Plan Marshall en la Europa de la posguerra y 15 veces mayor que la cifra de viviendas construidas por año en Venezuela en los 10 años anteriores a 1999.

El común denominador de la continuidad de esta agenda social, pese al cuadro económico adverso, especialmente en tiempos de bloqueo, yace en la facultad del chavismo en replantear y gestionar su acción social, con y a expensas del ciclo de crisis.

Ello implica que hablar de “resistencia” en Venezuela parte de una labor concreta, palpable para importantes capas sociales que han asumido ver y asimilar la dimensión real de la economía venezolana.

Veámoslo de otra manera. Para la población venezolana, las expresiones concretas de la crisis han sido claramente apreciables en estos años en todos los tramos y sectores fuera del Estado, donde yace la economía privada, de bienes y servicios, que se han encarecido en medio de especulaciones rampantes, actos de boicot empresarial y ahora mediante el bloqueo económico, que ha ido aumentando en los últimos tres años.

UNA SUBJETIVIDAD MÁS ALLÁ DE LA ECONOMÍA

En Venezuela la economía hoy no es una maravilla. No lo es en absoluto. Pero la realidad económica cruzó hace tiempo un umbral y ahora el hecho económico en sí mismo ha sido redefinido y reinterpretado. En Venezuela la economía es una subjetividad como no lo es en otro lugar.

A día de hoy, cualquier venezolano antichavista reconoce que las mal llamadas “sanciones” sólo generan una presión severa contra la gente común sin distinciones. O entiende que la probable aplicación de acciones concretas de guerra e intervención militar, serían afrentas contra las grandes mayorías nacionales con el deterioro aún más profundo de las condiciones elementales para la vida.

Mientras que, por otro lado, importantes sectores que siguen en el chavismo, lidian su descontento económico entre la comprensión de los eventos y la claridad política. Venezuela parece un crisol de subjetividades, donde muchos han asimilado las circunstancias a su medida.

Marcos, amigo y un compañero de paso por Caracas, es un militante conocedor de la política. Al tener contacto con los estragos reales del bloqueo en Venezuela, no evitó sentirse “impresionado”, no sólo por el asedio, sino por la ausencia del anunciado “colapso total” aupado por Washington y vociferado incansablemente fuera de Venezuela. “El país sigue en pie”, exclamó.

No es para menos, Marcos es un argentino que ha visto a su país estallar dos veces mediante la implosión de gobiernos neoliberales, que hicieron catarsis sobre sí mismos demoliendo y reconfigurando (a su favor) la economía argentina, con un gran dolor colocado a espaldas de su pueblo.

Para Marcos era incomprensible que muchas condiciones para la gobernabilidad elemental persistieran en Venezuela. Que el escenario tantas veces inducido de fragmentación social y ruptura del tejido político institucional del país, no se ha consumado.

Entonces tuve que explicarle que en Venezuela todo cambia y todo pasa a cada rato. Que los tiempos políticos y económicos aquí eran sumamente fugaces y que las subjetividades también. Que el denominador dinámico de la vida venezolana hacía posible vivir la política en varios tiempos simultáneos. Que el país es de todo, menos aburrido.

 Que todas las leyes de gravedad económica tienden a fallar ocasionalmente por estos lares y que dos más dos no necesariamente son cuatro si de política se trataba.

Además, tuve que explicarle que ni el béisbol ni el fútbol son los deportes nacionales; que lo son la política, la diatriba, el disenso, las contradicciones y la organización.

Marcos anduvo par de días luego del Foro por una comunidad del centro del país, intentando no ser un turista político, sin lograrlo por supuesto. Al menos lo intentó, pues fue a varias actividades de una comuna y le vio la cara a la economía venezolana en un sector popular.

Para él no había marxismo clásico tomando los medios de producción, como él piensa que debería ser, pero sí había lucha de clases claramente delineada por sus protagonistas. No vio a un solo marine gringo, pero sí supo de personas dadas de baja en hospitales adonde no llegan medicamentos como antes.

Vio la terquedad chavista, el descontento opositor, vio gente organizada construyendo poder real en el terreno, vio gestión de gobierno con los pocos recursos que ofrece la decaída renta petrolera hoy degradada por el bloqueo. Vio a varios que se refirieron a la madre de Maduro y otros que también nombraron a la de Guaidó. Vio casi de todo.

Lo más nítido que Marcos logró ver fue el resultado de un hecho que transversaliza todo en Venezuela; una política que se rehacía con las circunstancias del momento con una rapidez y naturalidad que no existe en casi ninguna parte. Un fenómeno replicado de diversas formas en el tejido social, que se decanta, que fluye.

La realidad venezolana consiste hoy en el aprovechamiento y administración de la coyuntura como hecho vuelto rutina, un devenir. Un proceso siempre difícil, eso sí, pero aleccionador de manera multidireccional. Ustedes son Caribe y eso es algo que todavía no logro entender, me dijo Marcos.

(Autor: Franco Vielma)

http://misionverdad.com/La-Guerra-en-Venezuela/breve-manual-para-extranjeros-sobre-por-que-venezuela-no-ha-caido?

El comediante y columnista estadounidense Camp Lee revisa los famosos comentarios de Mike Pompeo, hoy jefe de la diplomacia de Washington y anteriormente cabeza de la CIA, a principios de este año 2019 en torno a la injerencia de su país en los acontecimientos en Venezuela.

Las últimas declaraciones de Pompeo sobre Venezuela (“El presidente Trump ha dicho claramente que vamos a hacer todo lo que sea necesario para asegurarnos de que todos los venezolanos recuperen la democracia”) tienen que ver mucho con lo que se presenta en el video a continuación, en donde señala que en la CIA “miente, roba, engaña” y mata, y confiesa que los Estados Unidos fabricó la actual situación en la cuenca del Caribe.

Todo bajo la percepción de Lee, quien acierta en su análisis final señalando que la élite a cargo de la Casa Blanca es la más mediocre e ignorante de las generaciones más recientes. Y eso lo hace todo más peligroso.

Organizado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), el Capítulo Cubano de los Movimientos Sociales y la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo, el evento busca contribuir desde “la unidad en la diversidad” de diferentes sectores y fuerzas de izquierda y progresistas a enfrentar la actual ofensiva del imperialismo en la región, proclamada como Zona de Paz en 2014 por los países miembros de la CELAC.

Así lo anunció en conferencia de prensa la tarde de este lunes Fernando González Llort, Presidente del ICAP y Héroe de la República de Cuba, acompañado de Ismael Drullet Pérez, Miembro del Secretariado Nacional y Jefe de Relaciones Internacionales de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y Joel Suárez, Coordinador del Centro Martin Luther King.

Gónzalez Llort reforzó esa “necesidad de continuar trabajando en la unidad”, dada la actual coyuntura política hegemonizada por la escalada agresiva en la política exterior de la administración Trump hacia Cuba y otras naciones soberanas.

En el Encuentro, según afirmó, se buscarán consensuar nuevas herramientas que permitan reforzar la solidaridad internacional -en particular en nuestra región-; así como el surgimiento de “un proyecto emancipador común” sobre la base del respeto a la soberanía, la independencia y el mantenimiento de la paz.

A ello también se refirió Joel Suárez, quien aseguró que el objetivo es, además de una declaración final, acordar un plan de acción efectivo y consensuado entre los mil delegados que se espera asistan al Encuentro.

Drullet Pérez puntualizó detalles del programa, que incluirá un homenaje a Fidel a cargo de los niños y niñas de La Colmenita y una Tribuna Antiimperialista “en apoyo a distintas causas justas”.

Según detalló, está prevista la realización de dos panales centrales que abordarán los retos y desafíos de la izquierda en el actual escenario político, económico y social de la región.

El trabajo en comisiones que transcurrirá a lo largo del segundo día, explicó, se dividirá en distintos temas orientados a los planes de acción y abordarán la solidaridad, el rol de los pueblos ante el libre comercio y las transnacionales, la descolonización, la guerra cultural y la comunicación estratégica, la integración e identidad en la diversidad, la democracia, la soberanía y el antiimperialismo, además de estrategias de lucha y el rol de la juventud en el escenario actual.

En esta jornada también se llevarán a cabo reuniones de coordinación para la acción estratégica y un tuitazo como parte de una amplia campaña de comunicación, que se espera logre gran visibilidad en las redes sociales.

El medio estadounidense ProPublica reveló que los miembros de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos tenían un grupo secreto en Facebook en el que menospreciaban a los migrantes indocumentados y se burlaban de algunos congresistas norteamericanos de origen hispano.

El periodista y escritor Roberto Quesada considera que es el Gobierno de EE.UU. el que ha generado la reciente ola de inmigrantes con sus políticas.


Hoy, 3 de julio, a las 18:30 horas, en el Cementerio del Este de Madrid (cuartel 93, tumbas colectivas 45 E y 45 F) se realizará homenaje a 13 jóvenes antifascistas fusilados por la Dictadura Franquista el 3 de julio de 1941, después de haber sido condenados por un consejo de guerra en el “juicio” conocido como el del “expediente de la Junta de Casado”.

La mayoría de estos jóvenes eran mandos y comisarios de una división del Ejercito Republicano en la Guerra de España. Se llamaban:

Arminio Sánchez, Eugenio
Ascanio Moreno, Guillermo
Barahona Pérez, Fernando
Bares Liebona, Manuel
Calvo Moreno, Raimundo
Girón García, Domingo
Labarga Carballo, Godofredo
López Poveda, Eladio
Manzano Cobantes, Federico
Mesón Gómez, Eugenio
Paredes García, Germán
Salido Peña, Gabriel
Sánchez Vázquez, Pedro
Suárez Montero, José

ESTE ES EL PLANO DEL LUGAR DEL HOMENAJE. CLIQUEANDO SOBRE LA IMAGEN AUMENTARÁS EL TAMAÑO

¿LIBERTAD DE EXPRESIÓN?

Parece una locura tener que volver sobre este tema, que sigue generando miles de reflexiones. Al final de la II Guerra Mundial, era normal que la extrema derecha permaneciera en silencio. La URSS la dejó muda, pero a costa de un inmenso sacrificio en millones de vidas humanas.

LOS PUEBLOS DE LA URSS Y EL EJÉRCITO ROJO FUERON LOS RESPONSABLES DE LA DERROTA DEL III REICH. LOS ALIADOS OCCIDENTALES SE LIMITARON A RODAR PELÍCULAS TAN MANIPULADORAS COMO MENDACES.

Las heridas aún estaban abiertas, por lo que era imposible ser lo suficientemente ingenuo como para hablar de ‘libertad de expresión’ en las filas de los criminales.

Pero pocos años más tarde, sus mesnadas comenzaron a utilizar la técnica de la victimización y hoy, incluso la han convertido en su especialidad.

Tan pronto como pueden, claman contra la censura y la violación de su ‘libertad de expresión‘. Sin embargo, ese derecho se le restringe a otras corrientes políticas.

La extrema derecha reclama ahora situarse en lo ‘políticamente correcto‘. Se lee con frecuencia en todos los medios de prensa, donde se prestan portadas, programas, cámaras y micrófonos para que difundan sus tesis, que en muchos casos son aceptadas como “democráticas”.

Otra pirueta con la que están familiarizados radica en sus condenas y críticas a la migración y el Islam, aprovechando la aparición del terrorismo del ISIS, que paradójicamente financian gobiernos fieles al ultraliberalismo, generando las diásporas que tiñen de muerte los mares.

Entonces, ¿es que se ha producido un olvido histórico?… ¿Reina la Hipocresia con mayúscula? ¿La Demonización de fascismo y el nazismo fue un éxito o un rotundo fracaso? ¿Tal vez el “liberalismo cultural” ha cruzado una línea roja?

¿Cómo explicar este retorno del argumento de la libertad de expresión’, para quienes propagan la ideología ultraderechista?

Resulta cómico que los llamamientos para defender valientemente ese derecho, se utilicen a menudo para defender las ideas más intolerantes e inicuas.

Muchos olvidan que, en cuanto toma el poder, la extrema derecha lanza la censura contra los medios, acaba con la cultura, reprime la libertad de conciencia, reunión, asociación y manifestación, encarcela a los opositores, etc.

Cuando los antifascistas declaran la guerra a la extrema derecha, escuchamos reacciones de indignación de presuntos ‘demócratas’, que desde sus gobiernos lanzan a las policías para reprimir a quienes se juegan el físico enfrentándose a los hijos espirituales de Franco, Mussolini, Hitler, Videla o Pinochet.

Este tipo de sucesos acontece en todas partes, en donde la extrema derecha es protegida con mimo, mientras que las movilizaciones antifascistas son reprimidas brutalmente, limitadas sus manifestaciones por textos legislativos específicos y que, en caso de graves conflictos, los respectivos ministros de Interior, e incluso muchos medios periodísticos, parecen tomar posiciones comprensivas hacia los fascistas, cuando no a favor de sus reclamos.

Todo ello se repite en Francia, Suecia, Alemania, Holanda, España o los Estados Unidos, donde todavía se recuerda la intolerable movilización de los supremacistas blancos en Charlottesville y el asesinato de Heather Heyer.

Lo terrible radica en que, pese a la historia, hay voces que dicen: no son los neonazis los peligrosos para las libertades, sino los antifascistas. Ucrania es un ejemplo de ese sarcasmo.

La extrema derecha ha ganado una batalla, logrando un cambio de sensibilidad en buena parte de la sociedad y sus plataformas mediáticas, donde se trata a los antifascistas como una plaga a la que hay que controlar.

Sin embargo, no existe como tal un partido político en el que aparezca el término Antifascista. Tal vez porque existen cientos de colectivos y estrategias diferentes, debate y autocrítica, sobre las tácticas utilizadas por quienes hacen de la lucha contra el fascismo una bandera.

¿Puede cualquier gobierno afirmar, no sin mentir, que los grupos que odian las posiciones racistas han incluido a la libertad de expresión entre sus logros malditos?…

Pero volvamos a la pregunta original: ¿Qué es la libertad de expresión? Este concepto aparece con Baruch Spinoza y la Ilustración, cuya expresión política se manifiesta durante la Revolución Francesa.

Para aquel pensador alemán y los revolucionarios franceses, esa libertad se hace patente cuando se legitima la posibilidad de criticar la existencia de un poder político (el Estado), sin impedir la expresión de ideas que lo cuestionan.

Tras la toma revolucionaria, este conepto se incluirá en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. No obstante, en muchas naciones se limita con peculiares y restrictivos criterios.

En decenas de países aparece legalmente limitada, condenando supuestamente la discriminación, el odio contra las personas ya fuera por su nacionalidad, etnia, religión, posición política, orientación sexual, etc.

También está limitada por la prohibición de determinados insultos, difamación, llamados a la violencia, al hostigamiento, la publicidad falsa, la pornografía o la simple desnudez en muchos lugares, la revelación de secretos médicos o de defensa, disculpas en delitos de pedofilia y otros.

Podemos pues comprobar que la libertad de expresión no es absoluta y no fue concebida como tal. No es una libertad en el sentido más amplio de la palabra, porque a su lado conviven otras normas que protegen otras libertades.

Mi posición es nítida: no se trata de negar la jerarquía judicial y estatal de normas y leyes, sino de plantear que la “libertad de expresión” no debe incluir y permitir la existencia de organizaciones de grupos que históricamente han acabado con esa prerrogativa, agredido la integridad y libertad de las personas y asesinado con impunidad a millones de personas.

Yo cuestiono la dignidad de personajes como Benjamin Netanyahu, Mauricio Macri, Sebastián Piñera, Donald Trump, Boris Johnson, Jair Bolsonaro, Iván Duque, Juan Guaidó, Matteo Salvini, Marine Le Pen, Antonio Abascal, Pablo Casado y otros, pero no puedo negar su derecho a ser elegidos.

Hacer la cuestión de la libertad es, sobre todo, saber cómo posicionarse en relación con ella. Muchos piensan que todos tienen la misma definición de la palabra libertad. De hecho, el cuerpo social no es monolítico, cada uno tiene su propia definición. No es bueno ni malo, es así, es el equilibrio del poder.

En una empresa, un jefe defenderá su libertad para explotar la naturaleza y la mano de obra, mientras que un empleado defenderá su libertad de reunión u organización para mejorar sus condiciones de trabajo y así reducir su explotación.

EL RÉGIMEN ESTADOUNIDENSE HACE MUCHAS DÉCADAS QUE ASESINÓ LA PAZ, LA LIBERTAD Y LA CONVIVENCIA, DENTRO Y FUERA DE SUS FRONTERAS

Estas son dos libertades antagónicas (como el derecho de huelga y el derecho a trabajar) que no son iguales y siempre se enfrentarán. Lo mismo ocurre con la libertad de expresión.

Está intrínsecamente vinculado a la posición que ocupamos. No todos tienen los mismos medios de expresión que los propietarios de los medios de comunicación más grandes, los GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon, etc.), los anunciantes y las personas o grupos que pueden financiarse ellos mismos. campañas publicitarias.

Un caso emblemático del período que estamos atravesando es el multimillonario estadounidense Steve Bannon, que apoya a grupos de identidad y partidos de extrema derecha en todo el mundo. Cuenta con los medios financieros y técnicos para desinformar a las audiencias objetivo masivas seleccionadas por algoritmos y afectadas a través de sus aplicaciones como Whatsapp.

Su desinformación masiva se refiere, entre otras cosas, a los falsos escándalos racistas en los períodos electorales. Se jacta, por ejemplo, de haber puesto a Trump, Bolsonaro y Salvini en el poder.

A pesar de ello, una quimera liberal intenta hacer creer al mayor número posible de personas, que desde el momento en que existe ‘el derecho a expresarse’, habría que dejar al poder ejecutivo que creara leyes para que el poder jurídico cercenara ese derecho. No existe la separación entre ambos.

Desde este punto de vista, las libertades son exactamente como el resto de los bienes vendidos por la democracia neoliberal. La cuestión no es la escasez, sino la posibilidad de comprar o no comprar los productos disponibles.

¿Somos libres realmente todos aquellos/as que no tenemos acceso a un medio de comunicación o ninguna relevancia en la esfera política para expresar nuestras ideas y demandas?

No, por supuesto que no. La palabra no se comparte por igual en nuestra sociedad, nuestras palabras no tienen el mismo alcance o el mismo peso. ‘Al dejar que todos hablen todo el tiempo, dejamos que los dominantes dominen‘. Las expresiones, como el resto, son relaciones de fuerza que requieren nuestra acción y no nuestra pasividad hipócrita.

LA CENSURA UN PRIVILEGIO DEL ESTADO

Cuando una sala, un medio de comunicación, una escuela, sea lo que sea, se niega a promover una fiesta gratuita organizada por un grupo antifascista, no se trata de un acto de censura, es una negativa a ser complaciente con el antifascismo.

Los actores asumen la responsabilidad de lo que se transmite en su periódico o se dice en su local. La libertad de expresión no es un deber. Solo la extrema derecha rechaza esta responsabilidad, ya que necesita que esta responsabilidad se detenga para difundir su odio más fácilmente. Ella usa el discurso liberal para exigir ‘el derecho a hablar’.

Los antifascistas son tratados como seres autoritarios que anhelan encarcelar a las personas de extrema derecha, que quieren usar a las fuerzas policiales, no descansar en su combate contra el neofascismo. Nada más falso.

Lo que en verdad combaten es la permisividad con la que la derecha expresa sus ideas nauseabundas y la publicidad de que disfrutan en la Mafia Mediática. No hay prohibición para ellos. Saben que la estrategia de “que hablen, aunque sea mal” les coloca en primera plana.

TODA ESTA MAFIA GUSTA DE APOYAR DE FORMA SUBLIMINAL A LA EXTREMA DERECHA Y ATACAR CON SAÑA A LOS COLECTIVOS ANTIFASCISTAS.
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El poder adopta una posición ‘neutral’ sobre la libertad de expresión, solo cuando no se siente amenazado. Esto muestra de otra manera los entresijos del mito. Lo restringe mucho más y más a menudo que crece el sentimiento antifascista.

Las personas y colectivos que no han olvidado la historia reciente, respetan el derecho a la libre expresión, no atacan las libertades fundamentales de ninguna persona. Y no atacan a los fascistas por lo que piensan, sino por lo que hacen.

Distinguen con mucha precisión al racista cotidiano del racista organizado, que es peligroso para todos porque actúa y / o empuja a otros a hacerlo. Organizan su proyecto de sociedad, que es el de la uniformidad contra la diversidad, del fascismo contra el pluralismo.

El antifascismo trata de facilitar el discurso de los ‘sin voz’. Se niega a trivializar o legitimar el discurso de odio que lanzan individuos y grupos bajo el disfraz de ‘libertad de expresión’ y reclaman el debate democrático.

La historia nos ha demostrado que no podemos confiar únicamente en el ‘debate público‘ (desigual) para salvaguardar las libertades fundamentales. Las cosas no avanzan (o retroceden) solo con argumentos en una esfera neutral. Sería muy cómodo. Las cosas no se mueven de acuerdo con el sentido común, sino con las luchas de raíz popular.

Nos negamos a estancarnos en la indignación pasiva, mientras millones de personas pagan diariamente las consecuencias de la libertad de que disfrutan las organizaciones fascistas.

Permitir que se reorganicen, expresen sus ideas públicamente, den conferencias, reciban dinero del estado, se les concedan canales de televisión, radios y periódicos, es dejarles crecer hacia el poder hasta un día en el que ya será tarde para reaccionar.

Los demócratas neoliberales afirman que las restricciones estatales a la libertad de expresión (desde fumar cigarrillos hasta el cierre de los blogs anarquistas) son apolíticas y neutrales.

Los antifascistas asumen su oposición política contra la extrema derecha que anida en los partidos escorados hacia esa dirección, disfrazados de colectivos tolerantes.

Cuando decimos Nunca Más, los antifascistas realmente creemos que la libertad de expresión no puede entregarse a quienes sabemos esperan llegar al poder para negársela al resto de la humanidad.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, solicitó este viernes fortalecer la integración latinoamericana y construir un nuevo modelo político para enfrentar las agresiones de Estados Unidos contra la región.

En este sentido, el presidente resaltó como ejemplo el bloqueo financiero de Estados Unidos contra Venezuela y la imposición del 5 por ciento de aranceles a México como represalia por el flujo migratorio en la frontera. teleSUR

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