Category: MONARQUÍA Y ALTA SUCIEDAD


La monarquía no es algo de lo que ningún español demócrata pueda enorgullecerse”  (Pablo Iglesias, en 2011)

Una nueva república será la mejor garantía para una España unida…” (Pablo Iglesias, en 2018)

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¿Qué cambió el rey en su actitud o su discurso, para que algunos representantes de la izquierda republicana hayan modificado tan sustancialmente su concepto del monarca y la monarquía?

En su actitud política es evidente que nada y su discurso reciente en el Parlamento no superó la mediocre ambigüedad acostumbrada. Eso de que España es para todos y no puede ser de unos contra otros se presta a cualquier interpretación. Mejor dicho a todas las interpretaciones posibles. Y además es falso.

Un solo ejemplo tal vez sirva de muestra: los bancos se apoderaron del dinero de todos para evitar el derrumbe del sistema en la última crisis económica y no lo devolvieron ni lo devolverán. Es decir unos (pocos) contra otros (todos los demás).

Otra prueba de que España no es igual para todos: la crisis, aún no superada, aumentó considerablemente la riqueza de los muy ricos y empobreció a los más pobres. O sea, aumentó la desigualdad que caracteriza al capitalismo.

De modo que el ahora rey Felipe (antes, ciudadano Felipe) no dijo la verdad en ninguna de las dos frases más destacadas por la derecha y por los medios.

Por eso llamó la atención y provocó sorpresa y desconcierto, no solo ver aplaudir disciplinadamente el anodino discurso del Rey a los ministros de Unidas Podemos, sino además elogiarle por algunos de sus diputados (Echenique por ejemplo), con un notable ejercicio de imaginación, ya que lo calificaron de “valiente y políticamente inteligente”.

A ECHENIQUE LE DA LO MISMO AFILIARSE A CIUDADANOS QUE A PODEMOS. EN EL FONDO SON LO MISMO, CON VARIANTES LIGERÍSIMAS Y ANTE TODO, MONÁRQUICOS

Hay que decir, para ser justos, que el resto de los diputados de UP, en cambio, educadamente alineados y en pie, como el resto del foro una vez concluida la disertación real, no aplaudieron. Un gesto que puede interpretarse como la reserva espiritual de rebeldía que aún queda.

CUANDO NO SE PUEDE, NO SE PUEDE

Para ser diputado hay que jurar o prometer lealtad al rey o, en otras palabras, dejar las convicciones en la puerta antes de entrar. Es como si a Messi, antes de entrar a la cancha, le prohibieran tocar la pelota.

No solo las convicciones republicanas se dejaron de lado, además las aspiraciones izquierdistas, si es que quedaban algunas.

Pablo Iglesias, sin ir más lejos, prometió ser leal no solo al rey, sino también a Pedro Sánchez y a quien del PSOE se le pusiera por delante. Y para demostrar su cambio de insumiso a muy sumiso, se puso un traje y todo.

Y Alberto Garzón, para no quedar atrás, hasta usó una llamativa corbata en la apertura de la legislatura. Ser ministro no es cualquier cosa, como puede verse. Alinearse en la socialdemocracia como lo único posible, exige ante todo buenos modales.

Aunque también es verdad que Alberto Garzón afirmó que seguirá llamando al rey “ciudadano Felipe de Borbón” y pidiendo la abolición de la monarquía. Admitamos que la tarea no será nada fácil siendo ministro que prometió lealtad al monarca.

LA III REPÚBLICA TENDRÁ QUE SEGUIR ESPERANDO Y EL SOCIALISMO, TAMBIÉN

Cuando nos parecía demasiado conformista la frase de que “las cosas son como son”, tendremos que ir acostumbrándonos a que es así, no más.

Y cuando creíamos que, si bien es cierto que las cosas son como son y por eso hay que cambiarlas, estábamos equivocados.

Y si seguimos creyéndolo, entonces ingresamos al grupo de los ultraizquierdistas, que no entienden la realidad y que no hacen otra cosa que poner palos en la rueda del único progreso sensato y posible.

Es fácil criticar desde afuera, alentando utopías imposibles que no llegan a nada ni aportan nada“, nos dicen desde siempre.

Esas descalificaciones venían históricamente de la derecha, pero ahora lo triste es que, indirectamente, nos lo están diciendo desde la izquierda, que hasta ayer mismo parecía profundamente republicana y socialista (en el buen sentido de la palabra).

Por lo visto, la III República y el socialismo quedan más lejos. Por ahora, la socialdemocracia, en su versión descafeinada, está dentro de las posibilidades, dentro de lo permitido, dentro de lo peor es nada.

VOX NO ES SINO EL ÓVULO QUE SE OCULTABA EN LA PLACENTA DONDE SE UBICABAN PEPEROS Y CIUDADANOS, Y ADEMÁS GENERAN PUBLICIDAD

LA DERECHA NO CAMBIA Y NO PERDONA

Por más que se reniegue de las convicciones, por más juramentos al rey, al PSOE y a las buenas costumbres que se hagan, la derecha es inflexible. No perdona.

Fíjense en Manuela Carmena, que resignó todo lo que se puede resignar y más en su intención absurda de “gobernar para todos” desde el apoliticismo, también imposible, y a la que la derecha no le perdonó nada, calificándola todavía de “peligrosa izquierdista cercana al comunismo soviético y bolivariano“. Cuando no tuvieron nada que reprocharle decían que vestía mal. Cualquier cosa, pero ni olvido ni perdón.

Es una lección que algunos dirigentes de izquierda se niegan a aprender y se aferran a lo que creen un salvavidas político, si se adaptan a la realidad que propone el sistema.

Meterse en el gobierno del PSOE es eso precisamente, aunque traten de disfrazarlo de oportunidad histórica de un gobierno de coalición.

Se lograrán algunas limosnas, porque el sistema no se suicida y hasta en Davos se escucharon voces favorables a un cambio del neoliberalismo agotado a un keynesismo renovado.

No por buena voluntad o por un repentino sentido de la justicia, sino por miedo a las revueltas populares que se avecinan, si persisten en la explotación ilimitada actual.

Pero pensar que alcanzar algún alivio para las clases populares es el inicio de un futuro socialismo, no solo es pecar de ilusos, sino creer que las clases dominantes son torpes o idiotas y que no se darán cuenta de la doble intención de los hoy sumisos y aseados izquierdistas.

“EL QUE NO CAMBIA TODO, NO CAMBIA NADA”

Tampoco es eso. Seguramente, cuando el poeta argentino Armando Tejada Gómez escribió la letra de la canción “Triunfo agrario” eran otras circunstancias. Aunque sea cierto lo que afirma, los tiempos, agrarios o no, son otros.

De tu sueño en semillas sube la vida.
Sube la vida arriba, hasta la espiga,
Que si la tierra es hembra, la tierra es mía,
Adonde nace el alba, yo siembro el día.

Hay que dar vuelta al tiempo como la taba.
El que no cambia todo, no cambia nada.

Nadie puede esperar cambiar todo, pero sí cambiando algo, con el propósito de ir haciendo una sociedad que supere el capitalismo.

Para empezar, todos sabemos que capitalismo y democracia son incompatibles. No puede haber democracia real con semejante desigualdad económica y social. Y eso, la desigualdad abismal que existe, donde un puñado de superricos tienen más que el resto de la humanidad, es una de las consecuencias del capitalismo.

Es un sistema injusto, agotado, que hay que cambiar antes de que su modo de producción destruya totalmente el planeta, como lo están anticipando hace más de 30 años decenas de científicos. Y a los que nadie atiende porque, como dijo George Bush “la economía no puede parar”.

Si alguien no está confundido que tire la primera piedra.

No se trata de sentirnos tristes y decepcionados por algunos líderes confundidos (seamos bien pensados), que creyeron un acierto haber entrado en este gobierno.

Tratemos que no nos confundan y de no perder la voluntad de seguir luchando por una sociedad verdaderamente democrática y más justa.

Que no nos quiten la esperanza.

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=265266

NOTA DEL ADMINISTRADOR.- Ángel Cappa (Argentina, 1946) es un ex futbolista, ex entrenador, comentarista y escritor.

Tras su paso por el Real Madrid, Cappa escribió “La intimidad del fútbol: Grandeza y miserias, juego y entorno, que salió publicado en 1996.

En el año 2005, retomó su faceta de escritor con el libro “¿Y el fútbol dónde está?, así como la de comentarista deportivo para medios de comunicación de Europa y Argentina, residiendo en  Madrid.

En agosto de 2009 publicó Hagan Juego, libro en el que se reproducen varias conversaciones suyas con distintas figuras del fútbol internacional.

Mientras tanto, las hijas del monarca cobran del erario público, es decir, de nuestros impuestos, anualmente, más de 100.000 euros cada una.

¿Qué clase de democracia es la que tolera tamaño crimen? ¿Qué estado de derecho es el que permite tan miserable situación?

Y ahora, que salgan los voxistas, peperos, sociatas, podemitas e izquierdistas de salón a ovacionar al Borbón y a sus gobiernos, por ese logro… y otros muchos de la misma calaña.

Consciente de esta situación, Irene Montero, madre y ministra de Igualdad, ha tomado una iniciativa sobre el tema que considera imprescindible.

https://tenacarlitos.wordpress.com/2016/06/24/casi-dos-millones-de-ninosas-pasan-hambre-en-espana/

El virus de la corona se ha cebado en los presuntos republicanos de Unidas-Podemos.

Pablito “el Ireneo”, Garzón “El Comunitario”, Irene “la señora de Iglesias” y otras figuras del gobierno de coalición, han sido contagiados por ese agente infeccioso que, sin embargo, les proporciona enormes ganancias materiales.

Lejos queda el virus republicano, las soflamas contra la monarquía neofranquista, como la supuesta dignidad de esta caterva de hipócritas que hace 8 años en la Puerta del Sol, coreaban consignas contra la institución borbónica o el bipartidismo.

Aquello de “Psoe y PP la misma mierda es” se ha trocado en “De esa mierda comeré y beberé“.

Al menos, ERC, JxCat, CUP, BNG, EH-Bildu y PNV, han sabido colocarse a tiempo la mascarilla y negaron el aplauso a la corona y su virus neofranquista.

SOBRE LA NECESIDAD DE QUE FELIPE VI SIGA LAS HUELLAS DE HARRY

Con asombro y envidia se ha leído en las últimas horas que el matrimonio Harry y Meghan, a la sazón, el tal Harry hijo de Carlos y la fallecida Diana, han renunciado a la sucesión del trono británico y a los muchos dineros que su Casa Real da a sus mercedes.

NO PASA TODOS LOS DÍAS Y RESULTA GRATIFICANTE, PORQUE EL EJEMPLO DEBERÍAN SEGUIRLO OTRAS FAMILIAS REALES EUROPEAS

La pareja – explica la BBC a los súbditos – dejará de percibir fondos públicos del presupuesto soberano que distribuye la reina Isabel II, se apartará de los compromisos reales, incluidos actos militares, y dejará de representar a la monarca.

Harry perderá además el título de Capitán General de los Reales Infantes de Marina que recibió de su abuelo, el príncipe Felipe, quien lo ostentó de 1953 a 2017, y dejará de ser comandante de honor de las Fuerzas Aéreas Reales.

También renuncia a su papel como Embajador de la Juventud de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth).

La pareja devolverá además los tres millones de libras a los fondos públicos de la llamada Sovereign Grant, una subvención soberana que utilizaron para reformar su mansión de Frogmore Cottage.

Imaginamos que al leer la noticia, Felipe de Borbón y su cónyuge, la ex presentadora del Telediario, Letizia Ortiz, habrán sufrido un pequeño shock que los condujo al dormitorio de su hija (de la mansión que también pagaron fondos públicos) la heredera del trono, a decirle: «Elenita, hija, tú no, eh» , y que ni se le ocurriera copiar a los ingleses y mucho menos ahora que se van de Europa.

La corona española, restaurada por el franquismo con la complicidad del PSOE y del eurocomunista PCE, se incrustó en la Constitución sin consulta posible.

Su pervivencia no entra en negociación de gobierno progresista alguno, funciona como un castigo divino y medieval que no se discute, una especie de «esto es lo que hay y punto».

La otra derecha grita «Viva el Rey» en las cámaras como pudiera gritar «Viva Franco», a poco que le dijeran que las imágenes se van a emitir en blanco y negro.

Por eso, actitudes como las del heredero británico son bienvenidas y no solo para los y las republicanas.

Fuente: http://www.insurgente.org

ARTE-GUILLOTINA

OBRA DE SANTIAGO SIERRA

Defender racionalmente la idea de Monarquía y hacerla compatible con la de Democracia es algo muy difícil, en términos teóricos, en cualquier país. En términos más concretos, en España es sencillamente imposible.

Cuesta defender que cualquier organización social esté encabezada por alguien no elegido democráticamente, sino fruto de una carrera de espermatozoides, a veces de dudosos orígenes.

¿A quién puede interesar ese modelo tan anacrónico?

Solo a aquellos que vean en él la mejor forma de defender sus nada anacrónicos intereses y privilegios. En general, es una forma de bloquear la entrada del pueblo como soberano máximo en la política de un país; es decirle:

Cuidado, por encima de vosotros, está el Estado y, en la cúpula del Estado, una figura: el rey, heredero de una ancestral estirpe de nobles elegidos por la Historia”.

Claro, si ya lo ha elegido la Historia, qué vamos a elegir nosotros. Si hay alguien por encima, los de abajo saben que están abajo. La mentalidad del vasallo, del resignado o del sumiso se alimenta de formas sutiles. Hacerle saber el sitio que ocupa es una de ellas.

La cateta y acérrima inercia veteroimperial lleva a España a sostener una visión heroica y legendaria del “descubrimiento, conquista y evangelización” de América, negadora de la realidad cruel y genocida de aquellos hechos.

Los artistas del otro lado del océano, como voces y parte de sus pueblos que son, la tienen bien presente, y de ello dejan constancia en esta exposición.

También alimentan nuestros reborbonizantes la idea de que la mayoría de ciudadanos no estamos capacitados para
tomar decisiones democráticamente sin darnos de hostias, como niños salvajes.

De ahí la concepción española del rey como “poli de guardería”, tan traída de la mano por una de las creaciones patrias más sui generis: la de los republicanos
monárquicos…

Franco fue el que decidió que SU España debería ser un Reino y, a título de rey, designó al emérito, quien, fiel a su borbonidad, se mostró amante del puterío, del dinero corrupto y la vida regalada. Cuarenta y cuatro años después, seguimos borbonizados. Ahora toca desborbonizar.

Nos toca ser protagonistas soberanos de nuestra vida personal y colectiva, sin reyes ni tutelas. Con la inteligencia, el arte, la solidaridad, la igualdad y la libertad como brújulas compartidas.

De ahí esta exposición que nace con voluntad de crecer, rupturista y viajera.

OBRA DE PABLO PERALTA TITULADA “CRONEMBERG MONÁRQUICO”

Colectivos de Madrid pro Referéndum Monarquía o República1
Loquesomos.org
Madrileños por el Derecho a Decidir
Mujeres por la República

La monarquía española, que jamás fue sometida a consulta popular, está blindada por un Código Penal que dice: las “calumnias o injurias” graves al Rey, la Reina y su familia “serán castigadas con la pena de prisión de seis meses a dos años”.

Por eso, resulta cómico y escandaloso leer, en toda la prensa corporativa española que, en su reciente visita a La Habana, el Rey Felipe VI pidió “a Cuba `democracia´ para defender (…) respeto a la libertad de ideas”.

Un régimen monárquico no puede ser considerado, bajo ningún pretexto, como una democracia. Resulta superfluo que se haya asentado en el Reino Unido, Noruega, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Suecia o España.

ESTE ERA UNO DE LOS MENSAJES PODEMITAS ALLÁ POR 2013. HOY, COMO SON SABIOS, HAN RECTIFICADO

No puede justificarse con argumentos sólidos la pervivencia de esa institución, cuyo origen radica en la violencia armada, personalista, inservible y corrupta.

Un demócrata no puede defender una Constitución que permite delinquir al monarca y otorgarle una impunidad absoluta para la comisión de crímenes de toda clase.

Juan Carlos de Borbón, supo explotar hasta el máximo esa norma, perpetrando delitos de variada índole.

El ejército español, que reconoce a ese delincuente en potencia como su Jefe, fue educado desde 1939 en el respeto y reconocimiento a un criminal neofascista, que encabezó un golpe de estado militar en el que murieron más de un millón de personas, además de los cientos de miles ejecutados sin proceso legítimo y enterrados en fosas comunes, en tanto la represión y condenas a muerte por motivos ideológicos llegó hasta más allá del fallecimiento del dictador.

Nada o poco ha cambiado en las academias del ejército a la hora de repasar las enseñanzas que reciben los cadetes y aspirantes a formar parte de las Fuerzas Armadas, como también ocurre  en la Guardia Civil y la Policía Nacional, aunque los Mossos de Esquadra y los futuros miembros de la Ertzaina, reciban una formación algo más cercana, pero siempre alejada, del respeto que merece la población, de la que son servidores y no verdugos.

De la Iglesia Católica española no merece gastar ni siquiera un minuto para recordar su talante conservador y criminal.

Durante cientos de años su misión evangélica se ha distinguido por su extrema crueldad (pregunten en México, Perú o Cuba), su obediencia a los dictadores más sangrientos y la pederastia galopante en seminarios, centros de formación espiritual, colegios de diversas congregaciones religiosas, sacristías y otros establecimientos. Me olvidaba de los confesionarios, donde existía una cierta privacidad.

El Poder Judicial es una gran familia en la que los apellidos se repiten por obra y gracia del nepotismo y el amiguismo rampantes. Sucede con la misma frecuencia que en los bufetes de abogados, en las notarías y consultas de odontólogos.

Las elecciones en el Consejo General del Poder Judicial siguen unas normas por las que la independencia de ese organismo, respecto del poder ejecutivo, es tanta como la que detenta Cataluña del estado español. Veamos los porqués.

La Constitución borbónica determina en uno de sus artículos que ese Consejo estaría compuesto por 20 miembros y un Presidente que, a su vez, será designado como la máxima autoridad del Tribunal Supremo.

¿Y cómo se eligen los miembros? Pues sencillamente mediante una ley orgánica que fue modificada en 2001, en la que se precisa que 12 de sus miembros/as deben ser jueces o magistrados.

Una precisión que considero necesaria, aunque en mi opinión cabría la posibilidad de que alguno/a pudiera pertenecer al ramo de la sanidad, como un médico u un/a psiquiatra, un fontanero/a (por aquello de tener vigiladas las cloacas del estado) o un/a catedrático en derecho constitucional comparado.

Lo chusco radica en que los partidos mayoritarios colocan a sus favoritos, cuya tendencia siempre complacerá a quienes le han elegido. La separación de poderes se tambalea.

Bajo un escenario como el descrito, ni existe estado de derecho, ni democracia alguna, ni separación de poderes.

Lo que tenemos es, sencillamente, un régimen que sigue despidiendo hedor neofranquista, ribeteado con ornatos sufragistas, para que cada equis tiempo la población acuda a las urnas, aunque en la mayor parte de las ocasiones, más de un 30% de la ciudadanía opta por quedarse en casa.

Sepa el lector/a que, por ejemplo, los/as diputados suecos no disfrutan de los beneficios que tienen sus homólogos españoles.

Carecen de ayudas, franquicias e indemnizaciones por gastos indispensables para el cumplimiento de su función, ni disfrutan de los gastos de transporte en medio público (avión, tren, automóvil o barco) ni de una tarjeta personalizada por valor de 3 mil euros anuales, para viajar en taxi por los Madriles.

Y naturalmente, para que sus señorías puedan sentirse como en casa, mientras hablan los abascales de turno (ya sea Margarita Robles o Pablo Casado) se les facilita una tablet (para que jueguen al parchís o al mus) y un teléfono móvil, más casi dos mil euros mensuales si las señorías residen fuera de Madrid.

Lo lamentable sigue siendo que los partidos políticos y sus diputados vivan con ese lujo y holgura económica, gracias al dinero que todos/as abonamos a la hacienda pública.

Hasta otro día y feliz domingo

El ex general de la Armada española Agustín Rosety, ahora diputado de Vox, amenazó hace unos días al Ministro Principal de Gibraltar, Fabián Picardo, soltando esta breve frase: “Ve preparándote“.

Tal vez el ex marino imaginaba un asalto a la Roca en plan Isla Perejil, una de las últimas y “heroicas batallas” del ejército español en la que se derrotó a un ciudadano árabe y a sus doce ovejas, que habían “ocupado” aquel lugar.

Las declaraciones del ex militar (que a buen seguro firmarían miles de profesionales de las Fuerzas Armadas borbónicas) han reabierto las tensiones diplomáticas, después de que, hace unas semanas, el líder de Vox, Santiago Abascal, propusiera cerrar la verja, porque la Justicia escocesa había decretado la libertad sin fianza a la consellera catalana Clara Ponsatí.

Tanto el ex general, como Ortega Smith y el ignorante barbado Abascal, parecen desconocer voluntariamente que Ponsatí deberá presentarse nuevamente ante esa corte escocesa el próximo 12 de diciembre, fecha en la que los jueces de aquella nación decidirán si cumplen la euro-orden o rechazan los cargos por los que el Supremo quiere procesar a la Catedrática de Economía de la universidad Saint Andrews.

Según Abascal y sus mesnadas falangistas (promocionados no solo por La Razón y el ABC, sino gracias a cadenas de TV como La Secta o profesionales de la idiotez, como Ana Rosa Quintana y Pablo Motos), las decisiones de los tribunales europeos que pongan en tela de juicio las aberrantes sentencias de la Audiencia Nazional, el Supremo y el Constucional, sobre las personas reclamadas por la injusticia borbónica que se hallan en el exilio, deben ser motivo de amenazas e intimidaciones, que creo no comparten millones de personas, pero sobre todo, los quince mil trabajadores que cada día cruzan la verja para ganar un sueldo que les permita sobrevivir, máxime cuando el Brexit puede causarles graves problemas para continuar manteniendo su empleo.

La cobardía de VOX y sus líderes se demuestra en el hecho de que no son capaces de arrojar esas amenazas a la cara de los tribunales belgas o escoceses, o a la del premier británico Boris Johnson o a la Reina de Inglaterra, sino a un funcionario como Picardo, avalado por la ciudadanía del Peñón y por las autoridades del Reino Unido, que mantiene su cargo de Ministro Principal de la colonia gibraltareña.

Aún sabiendo que Gibraltar es un paraíso fiscal, habría que recordar, a quienes lo ignoren, el contenido del acuerdo entre los reinos de España y Gran Bretaña, que en el artículo X del Tratado de Utrech, firmado en 1713 por ambos estados, se dice textualmente:

“La ciudad y castillos de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortalezas» serán propiedad a perpetuidad de la Corona Británica en territorio de jurisdicción española, debiendo retornar a España si el Reino Unido renunciase o enajenase de alguna manera dicha propiedad”.

Otra fórmula para “recuperar democráticamente el 50% de la soberanía de la colonia“, queda en manos de los ciudadanos residentes, quienes sí han podido celebrar varios referendos (el último se realizó el 7 de Noviembre de 2002), sin represión por parte de los “bobbies”, para aceptar o rechazar esta propuesta:

“¿Aprueba el principio de que el Reino Unido y España deben compartir la soberanía sobre Gibraltar?”

El resultado fue terrible para el gobierno español


Tras el varapalo, Peter Caruana, el Ministro principal de Gibraltar, dijo sobre el resultado:

Se ha enviado un mensaje claro al mundo. El resultado refleja la voluntad del pueblo de Gibraltar. El concepto de soberanía compartida es un callejón sin salida“.

Ana Palacio, que en ese año desempeñaba el cargo de Ministra de Asuntos Exteriores, declaró (como haría el injerencista Borrell) que “ese referendo es ilegal”. Y se quedó tan pancha.

Fue incapaz de reflexionar sobre el resultado de la consulta, que dejaba un mensaje claro: Si en España se respetaran los derechos humanos, existiera la separaciónde poderes y hubiese un sistema verdaderamente democrático, el referendo hubiera tenido más votos afirmativos.

Sin embargo, el Gobierno del Reino Unido lanzó una andanada que heló la sangre de los patriotas, capaces de centrar su pasión en una Roca, mientras mantienen las colonias castrenses de Ceuta y Melilla sin sonrojarse.

El mensaje britànico decía: “Jamás llegaremos a un acuerdo con el gobierno español sobre la soberanía de Gibraltar, sin contar con los habitantes del territorio“.

Nadie puede discutir que, geográficamente, esa roca se encuentra en España. Pero la astucia de la Pérfida Albion ha mantenido su dominio del Peñón gracias a la  guerra de sucesión en el muladar de la monarquía española, que tuvo como causa fundamental la muerte sin descendencia de Carlos II de España, último representante de la Casa de Habsburgo, dejando como principal consecuencia la instauración de la Casa de los Borbones de los Cojones en el trono de España. Hijo de Satanás.

Una lacra que padecemos desde que el dictador y criminal Francisco Franco nombró a Juan Carlos como su sucesor, a título de Rey.

Y es lo que yo digo: La culpa de todo la tiene la monarquía. Viva la República.

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