Category: OPINIÓN


Al conocer las sanciones aplicadas por el Tribunal Supremo español, en el juicio del procés contra doce líderes independentistas catalanes, solo cabe preguntarse:

¿Qué enseñanzas democráticas le brinda Europa a Cuba cuando le exigen: “disponer de instituciones estables que garanticen la democracia, el Estado de derecho, los derechos humanos y el respeto a las minorías”?.

A Cuba y a Venezuela las condenan porque, según Estados Unidos, el Parlamento Europeo y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid y dirigido por una española, “no cumplen con los requisitos de democracia de cualquier país europeo”.

Sin embargo, las recientes sanciones impuestas a los líderes independentistas catalanes, son una prueba de las violaciones de los derechos a la libre determinación de las minorías, discriminación por razones políticas y el uso excesivo y arbitrario de la fuerza contra ciudadanos que muestran su descontento y desean su independencia.

Pero el silencio cómplice marca la diferencia del tratamiento a este caso, que viola los derechos de quienes votaron libremente a favor de independizarse de España.

A estos opositores, los persiguieron, solicitaron su detención a otros estados, e incluso la deportación para ser juzgados y sancionados.

Los delitos aplicados son por sedición y malversación, algo insostenible porque todas sus solicitudes fueron en las urnas, gústele o no a una parte de los españoles, pues lo hicieron acorde a sus leyes.

Sobre aquellos que se encuentran hoy en otros países, el Tribunal Supremo dictará órdenes para que se les deporte hacia España, no reconociéndoseles su condición de disidentes políticos.

Bien diferente es la conducta con la que España asume el tratamiento a los cubanos que, creados y financiados por Estados Unidos, intentan desestabilizar a la Revolución.

A esos les acoge en su embajada en La Habana, les da fácilmente visas para visitar España y hacer campañas contra Cuba, incluso se les denominan “opositores al gobierno”, desconociendo el carácter mercenario y la ausencia de apoyo popular.

Muchos de esos lacayos al servicio de los yanquis han sido acogidos por España, como fue el caso del llamado grupo 75, donde la iglesia católica cubana medió para que salieran de Cuba, pero para el asombro de muchos, al llegar a la península ibérica, se les cambió el calificativo de “disidentes”, con el que se le llamaba mientras estaban en la Isla, por el de revoltosos, algo que siempre han sido siguiendo instrucciones de la misión diplomática estadounidense, con el fin de crear desórdenes públicos y llamar la atención de la prensa extranjera al servicio de ellos.

¿Pedirle a Estados Unidos que mantenga la guerra económica, comercial y financiera contra todo un país, no es acaso un delito de sedición?

¿Declararse partidarios de una invasión del ejército yanqui a Cuba, no es un delito de sedición?

¿Servir por dinero a una potencia extranjera como Estados Unidos, para derrocar al sistema político, económico y social de Cuba, no es sedición?

¿Aceptaría España que Cuba acogiera en su territorio a organizaciones catalanas que exigen su independencia?

¿Y por qué el gobierno español, basado en una supuesta democracia, permite que organizaciones contrarrevolucionarias se radiquen, trabajen, hagan campañas políticas y conspiren contra el estado cubano, como son el Observatorio Cubano de Derechos Humanos presidido por Elena Larrinaga, organizadora de actividades con elementos de los grupúsculos contrarrevolucionarios residentes en Cuba, y el Movimiento Cristiano de Liberación, entre otras organizaciones anticubanas?

La propia Elena Larrinaga, en nombre de la organización contra Cuba denominada Observatorio Cubano de Derechos Humanos, en 2017 envió una carta a la Alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, donde le sugirió incluir en el Acuerdo con el gobierno de Cuba, aspectos como: “La proscripción de la discriminación por razones políticas; un cronograma de ratificación de los Pactos internacionales de los que La Habana es firmante; la inclusión de la sociedad civil en el diálogo político; un mecanismo alternativo de denuncias ciudadanas y asegurar la libertad para entrar y salir de la Isla”.

Esa posición es una evidente acción política contra otro Estado desde el territorio español y una injerencia en los asuntos internos de Cuba, además de falsear la realidad que viven los cubanos.

Elena Larrinaga sigue instrucciones de Estados Unidos, e incluso recibe dinero para sostener esas acciones anticubanas, visualizarlas entre la sociedad española, con el fin de difamar y tergiversar la realidad de un país que construyen día a día lo que la guerra económica, comercial y financiera intenta destruir.

¿Por qué ante la situación que viven los catalanes no asume la misma conducta?

Ningún gobierno ni partido político español, toleraría que Cuba o Venezuela, aceptaran que una organización catalana independentista hiciera algo similar.

La prensa de Cuba no habla en contra del gobierno de España, ni hace campañas contra las violaciones de derechos humanos, de manifestación, contra los arrestos injustificados que ejecuta la policía sobre españoles que exigen derechos laborales, la independencia de Cataluña, u otros reclamos políticos, económicos y sociales. Tampoco critica el tratamiento a las minorías étnicas y a los inmigrantes africanos.

España es un socio comercial importante para Cuba y sus inversiones económicas representan ganancias para ambos países, por eso se oponen a las sanciones contra sus empresarios, pero políticamente asume posiciones bien diferente, cuando en la península hay mucha tela sucia por donde cortar, como la amplia corrupción que mancha a las más altas posiciones políticas, la represión brutal contra los que exponen públicamente sus reclamos y los cientos de detenciones arbitrarias, cosas de las que en nada pueden darle lecciones de democracia a los cubanos.

Por eso a Cuba no le amedrentan las denuncias basadas en mentiras fabricadas por Estados Unidos, sigue la lucha por mantener su soberanía y resiste con estoicismo múltiples presiones, pues como aseguró José Martí:

Un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”.

*Arthur González, cubano, especialista en relaciones Cuba-EE.UU., editor del Blog El Heraldo Cubano.
http://martianos.ning.com/profiles/blogs/las-ense-anzas-de-la-democracia-europea-por-arthur-gonz-lez

Las multitudinarias manifestaciones contra la infame sentencia del “Procés” (ejemplo de prevaricación de alta instancia), que llenaron las calles de las cuatro capitales de Cataluña el pasado viernes, tuvieron menos eco mediático que las algaradas, inútiles y contaminadoras, de cientos de “jonkoneses” que, sin portar banderas estadounidenses o del Reino Unido, se dedicaron a quemar neumáticos y contenedores, infectando el aire sereno y hurtando espacio a las voces de libertad e independencia.

Las proclamas y consignas por el encarcelamiento, injusto e ilegítimo, de los presos y presas políticos, extensivas a los y las exiliadas en varios países europeos, fueron eclipsadas por las llamas y un humo negro procedente del caucho, el carbono, el polioetileno y los compuestos químicos que desprendían aquellos materiales.

Nunca las emisoras de TV, fieles a la monarquía borbónica y comprensivos ante la ultraderecha que ocupa en el parlamento más de cien escaños (PPC’SVOX), dedicaron tantas horas a justificar las brutales agresiones de los uniformados, de todos los cuerpos policiales, contra personas cuyo único delito era manifestarse a favor del diálogo y la democracia; esa que no existe aún en la España neofranquista.

Los pirómanos encapuchados dedicaron su tiempo a echar por tierra gomas de automóviles y cubículos destinados a recoger basura. Era lo que esperaban los líderes de la derecha neofranquista (PSOE incluído) para acusar al gobierno catalán de azuzar a los violentos, pertenezcan o no a la CUP y a los CDR, convenciendo a millones de televidentes de que los cuerpos de seguridad debían actuar con rotundidad y desproporción represiva.

Entre esos “tapados”, actuaban sin duda los típicos infiltrados que sirven al estado español desde las cloacas del Ministerio de Interior, aunque también de las del Centro de Inteligencia, donde los provocadores han recibido lecciones no sólo de expertos españoles, sino de agentes de la NSA y la CIA, el MOSAD y el MI16, además de miembros sospechosos de pertenecer a células islamistas radicales, a quienes se controla y vigila, pero también se ha utilizado en ocasiones puntuales.

Cataluña rechaza la violencia y el vandalismo gratuito, con tanta firmeza como anhela su soberanía, su pacífica convivencia y, con idéntica rabia, cuando condena la bestialidad y los excesos de las policías allí presentes, cuyo objetivo, cuando no atrapaban a un “jonkonés”, eran los participantes de las manifestaciones pacíficas, que se dedicaban a pasear tranquilamente.

La reacción de algunos agentes, Mossos o Nacionales, fue de venganza rastrera y crueldad intolerable. “A por ellos y ellas” era el lema de los uniformados. Pegaban a las/os jóvenes o maduros con saña y regusto, tanto como cuando disparaban pelotas de goma, prohibidas expresamente en Cataluña.

Pero ¿qué han aportado los “jonkoneses” a las ansias de su pueblo, para lograr los objetivos soberanistas? Todo lo contrario a aquello por lo que siguen en prisión los condenados/as por el neofranquismo.

Las lecciones de civismo que siguen presidiendo las marchas, fueron desbaratadas por cientos de presuntos superrevolucionarios a los que el propio Fidel Castro definiría como “más dañinos que los enemigos de Cuba”.

En mi larga existencia como militante antifascista jamás he quemado una bandera o una foto. No necesité nunca de signos externos inùtiles para demostrar mi ideología.

Recuerdo una plácida tarde en La Habana, charlando con varios amigos/as sobre los porqués en varios países hay personas que queman banderas y fotos. Una de las contertulias lo lamentaba con exquisita razón: “Con lo bien que me vendrían como paños de limpieza para el suelo”. Sencilla y rotunda reflexión.

Sigo convencido de que esas explosiones estúpidas y virulentas, son emotivamente comprensibles, pero intelectualmente nulas. Así no se logrará nunca la independencia.

O combate político, unidad popular y diàlogo o con las armas. Escojan ustedes. Yo prefiero las de construccion masiva.

Una de las coletillas más estúpidas de los últimos decenios, es aquella que acostumbran a soltar las personas que dicen “amar el deporte”, y entre ellas muchos periodistas especializados, que cuando se produce un acontecimiento de importancia global, como la brutal y descabellada sentencia del Tribunal Supremo contra personalidades del Parlament, líderes sociales y consejeros/as del gobierno de Cataluña, salen a la palestra aconsejando que el deporte  “no debe mezclarse en asuntos de política“.

Lo chusco radica en que esas mismas personas, en un alarde de hipocresía manifiesta, callan y miran hacia Babia, cuando los políticos aprovechan el deporte para sus fines electorales, sobre todo para presumir de “patriotismo”.

Les respondo que un ciudadano, cualquiera que fuere su profesión, tiene todo el derecho a hacerlo (y creo que el deber democrático) cuando se dan las condiciones para salir a la palestra y opinar sobre hechos tan graves como este.

Josep “Pep” Guardiola, excelente entrenador de fútbol (antes jugador), profesional intachable y persona con indudables convicciones democráticas, ha tomado partido ante esta ignominia protagonizada por el Tribunal Supremo del régimen neofranquista español. Gracias, Pep.

El analista especializado en temas de seguridad, Lajos Szaszdi León Borja, en entrevista para teleSUR, explicó que Estados Unidos ha querido fragmentar Siria, y “la creación de esa región autónoma kurda en Siria ha sido parte de ese plan”. teleSUR

Al pueblo cubano es imposible doblegarlo y eso lo demuestra hoy la historia, declaró la vocera de la Cancillería rusa, María Zajarova, al denunciar la agresión de Washington contra Venezuela y el país caribeño.

ESCUCHAR LAS EXPLICACIONES DE MARIA ZAJAROVA ES UN PLACER QUE CONTRASTA CON LAS PATÉTICAS INTERVENCIONES DE SUS HOMÓLOGAS OCCIDENTALES

‘Surge la siguiente pregunta: ¿acaso toda la historia de la región, incluida la de Cuba, no le enseñó nada a los estadounidenses? A los cubanos es imposible doblegarlos y eso esta demostrado por la historia’, declaró la portavoz.

Los pasos aplicados por Washington, sobre todo, los vinculados con el recrudecimiento de las sanciones humanitarias contra Venezuela y sus aliados, en primer lugar Cuba, y los comentarios de funcionarios norteamericanos, dejan mucho que desear, opinó Zajarova.

Así, el llamado representante estadounidense para Venezuela, Elliott Abrams, indicó que las actuales medidas relacionadas con los energéticos causan problemas a la economía y la esfera social de Cuba, pero reconoció que aún nadie en la isla corre a los pies de Estados Unidos, afirmó.

La vocera de la Cancillería también denunció el intento de incluir el caso venezolano en un supuesto contexto de lucha antiterrorista regional por Estados Unidos para realizar una maniobra que recuerda mucho como se concibieron las acciones para desestabilizar Siria.

En ese sentido, advirtió sobre la reducción por la Casa Blanca de los límites de una posible utilización de la fuerza contra Venezuela y recordó la posición rusa de oposición frontal a cualquier uso o amenaza de empleo de la violencia contra ese país suramericano.

La portavoz se refirió a un reciente encuentro que sostuvo en la ONU el ministro de Asuntos Exteriores Serguei Lavrov con sus colegas de Argentina, Cuba, Chile, Ecuador, México y del gobierno de Venezuela, para confirmar la necesidad de favorecer un diálogo en ese último país.

Zajarova consideró muy favorable el funcionamiento de la mesa de negociaciones con la oposición desde mediados de septiembre pasado, con pasos concretos dados por parte del gobierno venezolano, aunque la oposición radical hace todo lo posible por desacreditar ese proceso.

Además, la oposición recalcitrante venezolana, indicó la vocera, difunde noticias falsas como un supuesto encuentro de Lavrov con el diputado Juan Guaidó, investigado por vínculos con grupos criminales y que en enero pasado se autoproclamó presidente encargado.

Pero Rusia insiste en la necesidad de un diálogo interno de todas las fuerzas políticas, para buscar una solución pacífica al diferendo venezolano, reiteró la jefa del departamento de prensa de la Cancillería.

tgj/to / https://www.prensa-latina.cu

NOTA.- El presente artículo es una reflexión de George Galloway, miembro del Parlamento británico durante casi 30 años, actual responsable de espacios de reflexión en la cadena RT en inglés, además de brillante orador, escritor y veterano activista.

Si bien los errores de la Unión Soviética colocaron a la federación en los salones de un museo, la capacidad de China para adaptarse y reinventarse, puede convertirla muy pronto en la nación más importante del mundo.

El pasado fin de semana asistí a la conmemoración por el 70 aniversario de la victoria de la revolución china. Pude conversar, bromear y alegrarme junto a muchos diplomáticos chinos, que también hablaban sobre el aniversario de la Revolución de Octubre en Rusia, comentando con tristeza los acontecimientos que todos lamentamos.

Con total sinceridad, confieso que los mejores años de mi vida los pasé defendiendo los logros y perspectivas de la URSS, oponiéndome a la línea maoísta en todo aquello que se refería a cuestiones políticas nacionales e internacionales.

Ahora, tras 30 años, he de admitir que China ha logrado el liderazgo, por haber desarrollado una estrategia valiente, inteligente y con visión de futuro.

Los penosos e innumerables errores del modelo soviético entraron en el museo de la historia, mientras los miles de aciertos de Mao y sus seguidores, han colocado a China como segunda gran potencia global y primera en el PIB de su población.

Cada año es más fuerte. Puedo decir que soy feliz por China, pero triste por mis muchos amigos de la antigua Unión Soviética. Y explicaré los porqués.

La capacidad de China para adaptarse, evolucionar y reinventarse, han llevado al país a convertirse en la única nación del mundo a la que teme EE.UU., cuyo gobierno sabe que en 2025 será el país más poderoso de la Tierra. Ojalá viva para comprobarlo y seguir siendo más feliz aún.

Sin embargo, la causa de mi tristeza al escribir estas palabras es que sigo creyendo que el colapso de la URSS no fue necesario, ni inevitable. Y también fue un desastre para el pueblo soviético, causando una gran disminución en los niveles económicos y la esperanza de vida.

Si bien reconozco que Rusia, bajo el mandato de Putin, se está recuperando pese a las sanciones que sufre, ha restaurado en gran medida su prestigio internacional, pero no se puede decir lo mismo del resto de la antigua Unión Soviética.

Como China ha demostrado, la URSS podría haber emprendido un camino similar al que comenzara Mao, adaptándose a los cambios, corrigiendo errores, encontrando esa brillante estrategia de controlar la economía de mercado sin perder un gramo de socialismo.

LO QUE REALMENTE AMEDRENTA A OCCIDENTE ES QUE LA REPÚBLICA CHINA SIGA SOSTENIDA Y DIRIGIDA POR EL PARTIDO COMUNISTA

China ha demostrado que era posible. Un gato, ni blanco ni negro, pero que ha continuado capturando ratones. Una solución que no ha sufrido la liquidación del estado, el abandono de los ideales, la derrota del partido y la deserción casi absoluta de las naciones fronterizas que fueron miembros de la URSS y ahora se encuentran inmersas en el campo imperialista.

La victoria de la revolución china, de inspiración soviética, (y asistida) duplicó la esperanza de vida de su pueblo (de solo 40 años a 80), rejuveneció la población y no sólo no cedió ni una pulgada de territorio, sino que, por el contrario, Hong Kong volvió al seno materno, como algún día lo hará la isla de Taiwán.

La economía china crece sin pausas ni retrocesos, a pesar de todos los esfuerzos de sus adversarios. Ochocientos millones de personas han salido de la pobreza y esa lacra será una pieza de museo muy pronto.

La economía de mercado florece en China, pero bajo la misma bandera que cubría la Plaza Tiananmen hace 70 años.

Las empresas privadas prosperan pero bajo la férrea vigilancia del estado.

Los multimillonarios se multiplican, pero abonan una importante parte de sus ganancias al estado, mientras nadie duda de que el Partido Comunista Chino sigue siendo un actor fundamental en el proceso. Cualquiera que se opusiera al PCch no podría hacer negocios por mucho tiempo.

Los errores del liderazgo soviético ayudaron a cambiar a China y ciertamente formaron mi vida y mi visión política.

Pero, de no ser por la URSS y su Ejército Rojo, el mundo entero habría caído bajo el pie del fascismo y el nazismo germano.

Si la Perestroika hubiera aparecido antes de la Glasnost, ahora no tendríamos que hablar sobre el 102º aniversario de la victoria de la Revolución de Octubre, en este mismo mes, que habremos de conmemorar… con una lágrima en los ojos.

https://www.lantidiplomatico.it/dettnews-il_70_anniversario_della_repubblica_popolare_cinese_dimostra_che_il_comunismo_di_pechino_potrebbe_essere_quello_pi_praticabile/5871_30924/

La Casa Blanca es tradicionalmente la máquina de mentiras más grande del mundo, y sirve para vender armas, poder e influencia, a una gran cantidad de países que acostumbran a situarse fuera de la ley.

No descubrimos nada nuevo cuando afirmamos que Donald Trump es un poco canalla (mintió cuatro veces, pero en Estados Unidos dicen que es normal), como lo demuestra la llamada telefónica al presidente de Ucrania, Zelensky.

Los dos jefes de estado hablaban sobre la posibilidad de investigar al hijo de Joe Biden, ex Obama número dos y ahora candidato demócrata a la Casa Blanca.

El texto, debo decirlo, revela una solicitud explícita de Trump para investigar al rival político, pero no hay rastro de amenazas y represalias. Trump, como veremos, es un “verdadero caballero”.

El procedimiento del “impeachment”, léase juicio político, podría comenzar, pero según los expertos es posible que no termine.

La posibilidad de eliminar a Trump es remota, porque necesitaría el voto favorable de 20 senadores republicanos, cuyo electorado aprecia tanto a Trump, como a la ambigüedad con la que la Constitución trata el procedimiento de destitución.

Sin embargo, todo esto tampoco servirá para dificultar la campaña de reelección de Trump: la economía está resistiendo por ahora y esto podría ser suficiente para echar por tierra los sueños demócratas.

La pregunta del millón es: ¿Qué se puede esperar de un presidente estadounidense, sino un mar de mentiras? La única excepción en los últimos años ha sido Obama cuando firmó un acuerdo nuclear con Irán en 2015 y lo defendió hasta el término de su mandato.

Los presidentes estadounidenses son generalmente los mayores productores de noticias falsas en el mundo. De hecho, se puede decir que fue la propaganda estadounidense la que, gracias a las webs, desencadenó la difusión de noticias no controladas y no verificadas.

Piensen por ejemplo en las “armas de destrucción masiva” de Saddam Hussein, para invadir y expoliar Irak en 2003: no solo nunca  encontraron esas armas, sino que año tras año descubrimos que Bush junior y Blair inventaron esas “pruebas” y no han pagado por sus mentiras.

El peor drama para cualquier inquilino de la Casa Blanca no son sus trolas, sino que al enfrentarse con la verdad son capaces de mentir aún con más descaro. La realidad, para los presidentes estadounidenses, suele resultar muy incómoda.

Tomemos un ejemplo reciente: el asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi en el consulado de Estambul, destrozado y enterrado en algún lugar. Hay testimonios de esta bestial ejecución, pero sobre todo de la propia CIA, que advirtió a la Casa Blanca sobre el plan criminal que tramó y dirigió el príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman.

¿Y qué hizo el presidente estadounidense? Nada. No solo eso. En el encuentro del G-20, con la complicidad de todos los demás líderes, el príncipe estaba en primera fila de la foto oficial.

Nada más ser elegido presidente, Trump hizo su primer viaje a Arabia Saudita, donde vendió armas por 100 mil millones de dólares a Riad. El régimen estadounidense, la presidencia, depende de los más poderosos grupos de presión de la industria de armas, de la industria petrolera, de la industria agroalimentaria, de las finanzas.

Como solía decir el añorado músico Frank Zappa: “La política estadounidense forma parte del complejo militar-industrial”.

Podríamos agregar que la Casa Blanca es la máquina de mentiras más grande del mundo, que sirve para vender armas, poder e influencia a una gran cantidad de países fuera de la ley.

El mayor engaño perpetrado es que su democracia parece transparente, cuando en realidad vende falsas ilusiones. Cuando se trata de convencer, el sistema produce una presunta verdad, que se convierte en una verdad para todos. Pero solo hay más mentiras.

Tomemos el caso de los ataques contra las instalaciones petroleras sauditas. Incluso un tonto entiende que no fue obra de unos drones, ni de misiles lanzados a mil kilómetros de distancia desde Irán, sino que se perpetraron en el mismo territorio saudita.

De lo contrario, los cientos de radares estadounidenses y árabes, junto con las bases y la flota Estados Unidos en el Golfo, habrían captado a los aviones teledirigidos y les habrían derribado.

¿Estaban todos los radares averiados? Señoras y señores: Cada vez que hay un motivo para comenzar una guerra o disfrazar la realidad, los estadounidenses y su presidente están a la vanguardia, aunque seguidos inmediatamente por sus mayordomos, en este caso Gran Bretaña, Francia y Alemania.

El celoso presidente ucraniano, Zelensky, un comediante que hace reír Beppe Grillo y garantiza a Trump su colaboración, también forma parte de los camareros del presidente de los Estados Unidos. Donald ni siquiera necesita amenazar con recortar la ayuda económica a Ucrania. Zelensky ya sabe qué hacer.

Trump es un buen chico votado por la gente. Y seguirá así, chantajeando a los países débiles, vendiendo armas a sus “camareros”, que gastan miles de millones para mantener el sistema estadounidense, tan sofisticado que, cuando es preciso, no detiene ni un misil, ni un avión no tripulado.

!Esto es Hollywood y nosotros “todos los hombres del presidente, wow¡”

https://www.lantidiplomatico.it/dettnews-alberto_negri__casa_bianca_la_fabbrica_delle_bugie/82_30821/

Todo comenzó con una pancarta, desde ese momento Greta Thunberg ha sido la voz de una generación que pide acciones para ayudar al medioambiente. Pero no está exenta de polémica, ya que algunos la acusan de ser cercana al movimiento ‘capitalismo verde’.

NUNCA PARTICIPARÉ EN UNA MARCHA PATROCINADA Y APOYADA POR LOS MISMOS QUE AYUDAN AL CALENTAMIENTO GLOBAL. HAY QUE SER MUY GILIPOLLAS, MUY CATETO Y MUY IGNORANTE PARA TRABAJAR EN UNA PELÍCULA EN LA QUE NO COBRAS COMO EXTRA

Tras las “manifestaciones” contra el cambio climático, apoyadas por miles de adolescentes en huelga escolar, jóvenes ecologistas y líderes políticos que permiten la contaminación global, uno no tiene más remedio que esbozar una sonrisa paternalista y comprender la inocencia de tantas muchachas y muchachos llevando pancartas contra el calentamiento.

Esta clase de concentraciones, patrocinadas desde los mismos despachos desde donde se permite que dos decenas de corporaciones llenen sus arcas con el dinero que reciben por sembrar veneno en el planeta, tienen la misma credibilidad que la “democracia” de la que tanto blasonan EE.UU. y la Unión Europea.

Pero lo importante fue que ninguna de esas marchas pudo considerarse como “multitudinaria”; más bien parecían desfiles colegiales de unos cuantos jovenzanos/as sonrientes y felices, imaginando que estaban siendo héroes por un día, protestando contra los criminales que esparcen en la Tierra y los océanos la mierda de sus productos, contra las empresas que contribuyen a la emisión imparable de CO2 y metano, a la desaparición de los glaciares y demás desastres,  típicos de una “civilización” asentada sobre políticas económicas y sociales diseñadas por un neoliberalismo salvaje.

Las alharacas mediáticas informando del éxito mundial de este desfile de incautos, encabezados por la Reina Greta de Suecia fueron, además de exageradas en cuanto a los datos de participación, manipuladas y torticeras, evitando hablar de los incidentes que se sucedieron, cuando los mismos que colaboran con los padrinos del calentamiento, caminaban junto a los “luchadores por un mundo menos caliente”.

Lo que más que agradó fue la reacción, lógica y comprensible, de un ciudadano canadiense que le tiró un huevo al primer ministro, Justin Trudeau, uno de los más serviles e hipócritas de Norteamérica. No me agrada la violencia, pero un huevazo no hiere como una bola de goma.

Al menos, hubo quien estaba harto de tanta doble moral, tanto teatro, tanta caradura, morro y desvergüenza. ¡Hala, nenes, el lunes a clase para contar lo bien que lo pasásteis en la “mani”.

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