Category: MEMORIA HISTÓRICA


Un documento desclasificado por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) indica que la Unión Europea buscó el consejo de las dictaduras en Latinoamérica y del gobierno de Estados Unidos para una “Operación Cóndor” en el Viejo Continente durante la década de 1970.

El documento puntualiza que representantes de los servicios de inteligencia de Alemania Occidental, Francia y el Reino Unido visitaron la Secretaría de Coordinación de la Operación Cóndor, con sede en Buenos Aires, en septiembre de 1977, para discutir métodos y establecer una organización antisubversiva similar a la latinoamericana. teleSUR

Los gritos de Falsimedia no pueden hacernos perder la orientación, ni desistir del análisis sosegado que cada individuo nos debemos a nosotros mismos.

El Espejo, es un canal que intenta contribuir a destapar toda la falsedad y las mentiras con las que falsimedia tienen alienados a una gran parte de las poblaciones, el ser humano es un ser libre con derecho a pensamiento propio, y este solo se puede reordenar conociendo la verdad que nos rodea, solo la verdad nos puede hacer libres, si destapamos las mentiras del sistema, podremos derribar sus muros construidos a base de ladrillos invisibles de anti inteligencia con el fin de que no adquiramos conciencia de clase, una conciencia de clase que nos abriría los ojos para ver mas allá del muro, lo que nos haría preguntarnos ¿por qué hay clases dominantes?

Y sobre todo: Si esa clase dominante tiene subyugados a los de la mía, ¿por qué la defiendo?.

En 2019 se cumplen ochenta años de la desaparición por la fuerza de la República Española. Los capitalistas tuvieron que echar mano de la guerra y el fascismo para borrar desde la raíz toda una serie de conquistas populares en materia económica, política y social.

Así, los valores republicanos de Igualdad, Fraternidad y Libertad, fueron sustituidos durante la dictadura franquista por todo un sistema terrorista orientado exclusivamente a la acelerada acumulación de capital por las principales élites económicas del país.

Con el final de la dictadura, la oligarquía española (vasca y catalana, por supuesto) ya estaba preparada para introducir algunos cambios en su modelo de dominación política, e ideó el sistema que sufrimos hoy, el Régimen del 78. Y con él, los capitalistas ya tenían lo que necesitaban para entrar en la alianza imperialista europea, la UE.

Actualmente nos encontramos ante una ofensiva ultra-liberal y reaccionaria en contra de la clase obrera y los pueblos de España. Superado el periodo de contestación popular a las políticas de ajuste impuestas por la UE, le toca a la burguesía mover ficha.

Y con motivo de las Elecciones Generales ha quedado claro lo que esta ofrece para la mayoría del país: precariedad económica, paro y explotación laboral, opresión política, machismo, violencia, chovinismo español contra el resto de pueblos del Estado, subordinación a los intereses geoestratégicos de EEUU y guerras culturales, entre otras cuestiones.

ALGUNOS CREEN QUE EXISTEN MÁS DE DOS PARTIDOS, CELEBRANDO EL FIN DE UN PRESUNTO BIPARTIDISMO. HOY HEMOS PASADO AL BI-BLOQUISMO, QUE SIGUE SIENDO COMO AQUEL, PERO DISFRAZADO DE CUARTETO

Precisamente el periodo electoral actual nos da a elegir entre un bloque reaccionario y otro llamado ‘de cambio’. Del bipartidismo como sustento del Régimen del 78 hemos pasado a los bloques.

No dudamos en que entre ambos hay matices, pero ni siquiera el liderado por el PSOE y Podemos supondrá un cambio en el régimen de dominación actual.

En efecto, la socialdemocracia podrá paliar los efectos del capitalismo y desarrollar reformas en beneficio de la clase obrera y demás capas populares.

Estas reformas, que aplaudimos en cuanto sean beneficiosas, nunca podrán por sí mismas suponer un cambio de sistema a no ser que se ataque directamente la base económica del mismo, la explotación de muchos por unos pocos.

El Régimen del 78 es la institución política de la que se dota el capitalismo en España, con toda la superestructura que necesita para sobrevivir, coronada por una monarquía parasitaria.

Como comunistas aspiramos a la superación revolucionaria del capitalismo bajo la revolución socialista, mediante la que se implante el socialismo, antesala del comunismo.

Esto sólo puede darse mediante la instauración de una República Democrática que desarrolle las tareas inmediatas relacionadas con la democratización del Estado español como tal, incluida la resolución de la cuestión nacional.

Es por ello imperante apostar por una forma de estado orientado al progreso de la mayoría de la población, el reparto de la riqueza, una igualdad real y una soberanía nacional y popular plenas.

Esta República Democrática deberá, asimismo, responder a las necesidades de cada una de las naciones que forman hoy España, desarrollando el derecho de autodeterminación y, llegado el caso, su constitución como estados independientes.

En cualquier caso, los intereses de la clase obrera de las distintas nacionalidades deben situarse en primer plano, primando su unidad como clase social y garantizándose su independencia política respecto a los intereses de otras clases sociales.

Por otra parte, el Régimen del 78, cuenta con fuertes aliados en el exterior por su implicación en estructuras imperialistas como la Unión Europea y la OTAN.

Así es, no puede producirse un cambio democrático real sin romper con los imperialistas europeos y anglosajones; y sin dejar de expoliar y oprimir continentes enteros.

Apostamos por una República Democrática radicalmente antiimperialista que saque a nuestro país de la OTAN, organización terrorista de los imperialistas de EEUU-UE contra los países que no se pliegan a sus intereses.

La ruptura republicana del Régimen del 78 está indisolublemente ligada a la salida de nuestro país de la alianza de los imperialistas europeos que es la Unión Europea.

En efecto, ese conglomerado de intereses capitalistas no ha hecho otra cosa que empeorar la situación de la clase obrera y de las masas trabajadoras desde hace treinta años.

Recientemente, los programas de ajuste impuestos sobre nuestras cabezas han dejado patente la necesidad de romper, también, con el euro y recobrar la soberanía económica como Estado.

La desindustrialización que sufrimos en el pasado vuelve a estar de actualidad con la lucha que desarrollan los trabajadores de La Naval de Sestao por la defensa de sus puestos de trabajo y el empleo en toda la comarca de la Margen Izquierda vizcaína.

Los gobiernos títeres de Lakua y Madrid no han querido dar el único paso posible: la nacionalización de los astilleros y el desarrollo de toda una política de reindustrialización que asegure empleo de calidad y un futuro para la zona. Al contrario, prefieren condenarnos a un futuro de trabajos precarios en el sector servicios en un país-plataforma al servicio del turismo.

El negro futuro que los oligarcas y terratenientes quieren para la clase obrera y demás clases populares puede revertirse si llevamos hasta las últimas consecuencias la lucha de clases.

¡Por la República Democrática!

¡Por la Autodeterminación de los pueblos!

¡Por el Socialismo!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

DEMOCRACIA ES REPUBLICA, AUTODETERMINACION Y SOCIALISMO. EKB-HG

Saludo de Iván Márquez, ex negociador de las FARC de Colombia, a la XXIV Conferencia Internacional Rosa Luxemburgo en Berlín.

NUEVO HOMENAJE A ROSA LUXEMBURGO EN BERLÍN. LA CREADORA DE LA FRASE “SOCIALISMO O BARBARIE” SUFRIRÍA UN TERRIBLE DESENCANTO COMPROBANDO QUE LOS SOCIALISTAS EUROPEOS DEL SIGLO XXI APOSTARON POR LA BARBARIE

Miles de simpatizantes participaron en la manifestación en recuerdo del deleznable asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, en el centenario de sus ejecuciones.

Portando banderas rojas y consignas, los manifestantes marcharon por las calles de Berlín antes de depositar claveles en el monumento erigido en el Cementerio Central de Friedrichsfelde.

Uno de los oradores que intervinieron en el homenaje dijo: “Creo que ambos eran críticos con elk capitalismo, eran intelectuales y defendieron ideas que todavía son  válidas hoy en día”.

Luxemburgo y Liebknecht fueron asesinados a tiros el 15 de enero de 1919 por los soldados alemanes Freikorps en Berlín. Desde la creación de la República Democrática Alemana, simpatizantes socialistas y comunistas celebran cada año esta marcha conmemorativa.

Este documental comienza con imágenes en la Ciudad Universitaria, la Casa de Campo y la Gran Vía y una concentración de fuerzas en El Pardo.

Contiene también detalladas imágenes de un carro blindado, con aspectos del interior del mismo y realización de distintas maniobras.

También describe minuciosamente la actividad de una batería artillera en pleno funcionamiento, así como el lanzamiento de granadas de mano por parte de los milicianos.

La locución establece que ha sido necesario aprender a formar un ejército para derrotar a los traidores sublevados. Indica la locución que la ciudad lleva cinco meses resistiendo el asedio y continúa su vida bajo las bombas: imágenes de carteleras de cine y teatro y de edificios destruidos.

La actividad de la aviación leal ha obligado a los fascistas a abandonar el bombardeo aéreo pero continúan atacando a la población civil con la artillería.

Como prueba de la intervención del fascismo internacional a favor de los nacionales aparece un avión alemán derribado.

Se nos muestran también los destrozos producidos en los edificios del centro de la ciudad por los bombardeos de la artillería facciosa.

Yldefonso Finol (Prensa Bolivariana)

En Cartagena, emocionado por la visita del exjefe de la CIA, hoy canciller, Mike Pompeo, el presidente de Colombia Iván Duque, escribió en sus redes sociales:

Hace 200 años el apoyo de los padres fundadores de los Estados Unidos a nuestra independencia fue crucial, por lo que recibir hoy su visita nos llena de alegría y de honor, precisamente este año del Bicentenario, tan importante para nuestro país”.

IVÁN DUQUE, PEÓN DEL NARCOTRAFICANTE ÁLVARO URIBE, DESCONOCE LA HISTORIA DE SU PROPIO PAÍS Y MUESTRA SU SERVILISMO E INCULTURA ANTE EL JEFE DE LA C.I.A.

El breve texto provocó una prolongada controversia en redes y medios digitales, con el autor como epicentro de críticas y burlas de una ciudadanía sorprendida más por los errores que por el enfoque subyacente en el mensaje.

Antes de pasar al análisis de la temática histórica en cuestión, necesito hacer dos aclaraciones previas:

1) Por un profundo respeto a todo cuanto implique nuestra gesta independentista, intentaré en todo momento alejarme de cualquier sarcasmo, aunque luzca tentador echar una chanza a semejante adversario.

2) Por las mismas razones éticas, tampoco entraré en calificar el nivel de los comentarios que he visto en el ciberespacio.

Mi aporte en este debate se centrará en diseccionar el contenido del texto presidencial y ofrecer información documentada y verificada sobre la verdad histórica.

A): Primera afirmación: “Este año del Bicentenario, tan importante para nuestro país

Se conmemoran 200 años del glorioso 1819, aquel primer Gobierno Bolivariano de Venezuela con sede en Angostura, a orillas del río Orinoco, desde el cual Simón Bolívar visualizó, diseño, organizó y ejecutó con su directa dirección político-militar el paso de los Llanos, el salto de los Andes, las victorias de Pantano de Vargas y Boyacá, y la independencia de la Nueva Granada.

Ciertamente, es El Libertador, en su condición de Presidente de la República de Venezuela, quien fue con sus tropas y sus recursos a libertar aquella amplia franja de territorio que había sido reconquistada por la bota colonial.

Este es el Bolívar que en 1815, luego de pacificar y liberar Bogotá, no fue apoyado por los generales de Cartagena para completar la misión libertadora.

Es el Bolívar refugiado en el archipiélago caribeño, en el que sigue amasando con telúrica fuerza su máxima creación, su Colombia, y así lo anuncia con quenas y zampoñas en la Carta de Jamaica.

Es el Simón Bolívar que recibe –dos veces- el apoyo incondicional del General (¿padre fundador?) Petion.

El 15 de febrero de aquel inmortal 1819, El Libertador pronuncia su Discurso de Angostura en el acto de instalación del Congreso de la República de Venezuela, síntesis de su ideario político hasta el momento, donde manifiesta sus grandes preocupaciones sobre la necesidad de constituir instituciones para una nueva sociedad basada en la igualdad, la estabilidad y la felicidad social.

Allí reafirma la estrategia emancipadora según la cual, mientras persista la presencia del ejército enemigo en el territorio, la prioridad fundamental es la victoria militar sobre el invasor.

No dudó en reiterar su convicción más anhelada, que la unión de Venezuela y la Nueva Granada -“el voto (o deseo) de los ciudadanos de ambos países”- dieran origen a un nuevo Estado llamado Colombia, que sería “la garantía de la libertad de la América del Sur”.

Y así quedó plasmado en la segunda Carta Magna de Venezuela, sancionada en diciembre de 1819. Tal es el parto de la Colombia original, la de Bolívar y su pueblo.

NI EL PRESIDENTE JOHN ADAMS, NI SU SUCESOR THOMAS JEFFERSON, NI NINGUNO DE LOS “PADRES DE LOS EEUU” APOYARON LA INDEPENDENCIA DE LAS NACIONES LATINOAMERICANAS. MÁS BIEN AL CONTRARIO ANHELABAN “SER DUEÑOS DE TODO EL MUNDO” (COMO AFIRMÓ ADAMS)

2) Segunda afirmación: “El apoyo de los padres fundadores de los Estados Unidos a nuestra independencia fue crucial

Esta afirmación pudiera adolecer de dos extremismos: exceso de ignorancia de la historia y/o exceso de (es difícil decirlo sin calificar) obsequiosidad pro estadounidense (¿o servilismo, pitiyanquismo, malinchismo, santanderismo?)

Hace doscientos años el único Padre Fundador crucial para “nuestra independencia” fue Simón Bolívar, y en su nombre van implícitos los de Antonio Nariño y Rafael Urdaneta, Antonio José de Sucre y Camilo Torres, Lara y Zea, Silva y Girardot, Manuela Sáenz y Josefa Camejo, Ana María Campos y la señora que recibió al Libertador en Bogotá tras el triunfo de Boyacá: “¿Volviste? Bendito seas fantasma”; y miles anónimos que se sembraron en la inmensa trepidación de las luchas por un mundo mejor.

Los presidentes y el pueblo deberíamos saber que la Independencia de Nuestra América se logró a pesar de Estados Unidos.

Thomas Jefferson señalaba por allá por 1786:

“Nuestra Confederación debe ser como el nido desde el cual toda América, así como la del Norte como la del Sur, habrá de ser poblada. Mas cuidémonos (…) de creer que interesa a este gran Continente expulsar a los españoles. Por el momento aquellos países se encuentran en las mejores manos, y sólo temo que éstas resulten demasiado débiles para mantenerlos sujetos hasta que nuestra población haya crecido lo suficiente para írselos arrebatando pedazo a pedazo”.

Ese es el mismo Thomas Jefferson, que en 1806 negó el apoyo al venezolano Francisco de Miranda, quien sirvió con las armas a la independencia de Estados Unidos y es el autor de la original Colombeia como denominación genérica del continente una vez liberado del yugo colonial hispano.

Desde 1804, las fauces del “destino manifiesto” se asomaban en John Adams:

La gente de Kentucky está llena de ansias de empresa y aunque no es pobre, siente la misma avidez de saqueo que dominó a los romanos en sus mejores tiempos. México centellea ante nuestros ojos. Lo único que esperamos es ser dueños del mundo.

Ya el 10 de diciembre de 1810, los Estados Unidos esbozaron el cinismo como estrategia hacia las repúblicas nacientes en doloroso parto de guerra.

En resolución conjunta del Congreso yanqui, queda demostrada su hipocresía utilitarista:

Los revolucionarios de Hispanoamérica se enfrentarían solos al poderío español y cuando hubieran alcanzado la independencia, si la alcanzaban, los Estados Unidos concurrirían entonces a exigirles lo que debía corresponderles. Como pago, accederían al reconocimiento”.

Tempranamente, en junio de 1810, Juan Vicente Bolívar, hermano del Libertador, está en Baltimore al frente de una delegación especial que busca el reconocimiento de Venezuela. Igual gestión fue a realizar por Cartagena, Manuel Palacio Fajardo; ambas fracasaron.

El 29 de octubre de 1812, James Monroe, siendo Canciller, sostuvo:

Los Estados Unidos se encuentran en paz con España y no pueden, con ocasión de la lucha que ésta mantiene con sus diferentes posesiones, dar ningún paso que comprometa su neutralidad”.

En 1813, Manuel García de Sena intentó lograr de las autoridades de Washington colaboración con Venezuela y Nueva Granada, con el argumento de tener “no sólo comunes principios ideológicos y sentimentales de filantropía, sino también el interés bien entendido”. La respuesta fue una bofetada con guante de nieve: “Estamos en paz con España”.

El 20 de agosto de 1815, Pedro Gual, en un intento más de diplomacia de altura, escribe a William Thornton: “Nuestros intereses como americanos son los mismos. Vemos a este país como aun no corrompido por las intrigas de los Gabinetes europeos, los vemos como hermanos. Declarad al mundo que vosotros abiertamente protegéis nuestra independencia”. La actitud fue igual de sangre fría a la manifestada en 1813.

Bolívar escribía con ingenuo dolor en 1815 en la Carta de Jamaica:

¡Cuán frustradas esperanzas! No sólo los europeos, sino hasta nuestros hermanos del Norte se han mantenido inmóviles espectadores de esta contienda que por su esencia es la más justa, y por sus resultados la más bella e importante de cuantas se han suscitado en los siglos antiguos y modernos”.

Pero la dirigencia estadounidense está muy clara en sus intereses, que en casi nada coinciden con los Libertadores de Hispanoamérica.

El 3 de marzo de 1817, el presidente James Madison, consigue del Congreso la aprobación de una nueva ley de “neutralidad”, que vino a reforzar la más artera conspiración contra la “contienda más justa” que libraban las huestes bolivarianas.

La máscara se develó cuando corsarios yanquis violaron flagrantemente la tal “neutralidad”, contrabandeando armas, municiones y bastimentos para el ejército colonialista español; el gobierno estadounidense acudió presuroso y amenazante a protegerlos de las justificadas quejas patrióticas.

El conflicto no presenta el aspecto de una rebelión o insurrección, sino más bien el de una guerra civil entre partidos o bandos cuyas fuerzas están equilibradas y que son mirados sin preferencia”, afirmaba el Mensaje al Congreso del 2-12-1817.

EEUU COLABORABA MILITARMENTE CON LA CORONA ESPAÑOLA EN LA LUCHA CONTRA LOS INDEPENDENTISTAS LATINOAMERICANOS
(AUMENTA EL TAMAÑO DE LA IMAGEN CLIQUEANDO SOBRE LA MISMA)

Pero la verdad histórica persigue a los farsantes: “Cuando el gobierno republicano de Venezuela dispuso –por decreto del 6 de enero de 1817, publicado incluso en los Estados Unidos- el bloqueo de Guayana y Angostura, los buques mercantes norteamericanos hicieron caso omiso y burlaron sistemáticamente el bloqueo. En ese mismo año fueron capturadas por las fuerzas marítimas de Venezuela las goletas norteamericanas Tigre y Libertad, cuando llevaban recursos bélicos a los realistas”.

Este hecho dio pie a un duelo epistolar de antología. El 20 de agosto de 1818, El Libertador Simón Bolívar escribe al agente gringo Bautista Irvine:

“Si es libre el comercio de los neutros para suministrar a ambas partes los medios de hacer guerra, ¿por qué se prohíbe en el Norte? ¿Por qué a la prohibición se le añade la severidad de la pena, sin ejemplo en los anales de la república del Norte? ¿No es declararse contra los independientes negarles lo que el derecho de neutralidad les permite exigir?

La prohibición no debe entenderse sino directamente contra nosotros que éramos los únicos que necesitábamos protección. Los españoles tenían todo cuanto necesitaban o podían proveerse en otras partes…

Mr. Cobbett ha declarado en su semanario la parcialidad de los Estados Unidos a favor de la España en nuestra contienda. Negar a una parte los elementos que no tiene y sin los cuales no puede sostener su pretensión cuando la contraria abunda en ellos, es lo mismo que condenarla a que se someta, y en nuestra guerra con España es destinarnos al suplicio, mandarnos a exterminar”.

Tal fue la conducta de Estados Unidos con el Gobierno de Venezuela, en momentos que se preparaba para ir a libertar a nuestros hermanos de la Nueva Granada.

Bolívar, que es con la pluma tan certero como con la espada, y ante las groseras insistencias del norteño, descarga su viril patriotismo al agente Irvine:

“Protesto a usted que no permitiré que se ultraje ni desprecie el Gobierno y los derechos de Venezuela. Defendiéndonos contra la España ha desaparecido una gran parte de nuestra población y el resto que queda ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende”.

Como se puede constatar, si hubo un Padre Fundador crucial que defendió hasta lo indecible el honor y la libertad de nuestras naciones. Este Padre Libertador previó todos los detalles: desde los mil fusiles con que armó la vanguardia en el Casanare, hasta la carne con que se alimentaba la tropa; desde el diseño en secreto del plan “Boyacá”, hasta las instrucciones más minuciosas a sus subalternos.

Así llegó, hace dos siglos, el Presidente de Venezuela desde las postrimerías del Orinoco a las andinas ondulaciones de Cundinamarca a darle vida a su sueño. Así nació Colombia.

El suceso con las goletas Tigre y Libertad, dio luces a Bolívar sobre las verdaderas intenciones de Estados Unidos. El 25 de mayo de 1820, escribe a José Tomás Revenga:

“Jamás conducta ha sido más infame que la de los norteamericanos con nosotros: ya ven decidida la suerte de las cosas y con protestas y ofertas, quien sabe si falsas, nos quieren lisonjear para intimar a los españoles y hacerles entrar en sus intereses…no nos dejemos alucinar con apariencias vanas; sepamos bien lo que debemos hacer y lo que debemos parecer”.

LA HISTORIA HA DEMOSTRADO QUE LAS VERDADERAS INTENCIONES DE TODOS LOS GOBIERNOS ESTADOUNIDENSES FUERON LA OCUPACIÓN, EXPLOTACIÓN Y SUMISIÓN DE TODAS LAS NACIONES DEL CONTINENTE AMERICANO

Sobre su otra gran creación, el Congreso de Panamá, le advirtió a Santander el 21 de octubre de 1825:

No creo que los americanos deban estar en el Congreso del Istmo. Jamás seré de opinión que los convidemos a nuestros arreglos americanos”.

El vicepresidente burló esas instrucciones y se frustró aquel plan genial de equilibrio geopolítico y emancipación.

La parcialización antibolivariana de la elite de Estados Unidos, seguía permitiendo aún en 1826, que los barcos norteamericanos introdujeran contrabando de armas para los realistas; y Bolívar se lo comunicó el 13 de junio de ese año a Santander: “yo recomiendo a usted que haga tener la mayor vigilancia sobre estos (norte) americanos que frecuentan las costas; son capaces de vender Colombia por un real”.

Pudiéramos afirmar que, antes que El Libertador vislumbrara esa amenaza para nuestros pueblos, ya las elites políticas de Estados Unidos tenían claro que debían combatir -en las sombras- a Bolívar. Los gringos no descuidaron un minuto la gesta bolivariana, ni menos ahorraron artimañas entorpeciéndola para impedir su éxito total.

Es uno de los hallazgos más complicados de mi investigación sobre la Doctrina Bolivariana. Los Estados Unidos convirtieron en política de Estado al más alto nivel, los planes encubiertos contra la gesta de Simón Bolívar y sus camaradas.

No en vano se involucraron los secretarios de Estado y los propios presidentes de aquel peligroso país, haciéndole seguimiento minucioso a nivel continental, para lo cual inauguraron su sistema de inteligencia integrado por ministros plenipotenciarios, cónsules y otros funcionarios, comerciantes, y los infiltrados que lograban captar entre criollos envidiosos y avaros.

Dos asuntos claves que confrontan la posición gringa al proyecto de Bolívar: la ambición expansionista de USA sobre territorios antes españoles, frente a la doctrina bolivariana de la independencia y unión; el otro, la abolición de la esclavitud, frente al interés gringo de mantenerla.

En términos coloquiales, podríamos afirmar que Estados Unidos dedicó su “batería pesada” contra Bolívar; nombres como John Quincy Adams, Henry Clay, James Monroe, Willian Harrison, Joel Poinsett, Willian Tudor, entre otros, todos de la alcurnia de la nación norteña, aparecen involucrados en la trama dirigida a hacer fracasar el plan bolivariano, único que garantizaba la verdadera independencia y fortalecimiento de las nacientes repúblicas latinoamericanas.

Las causas de ese odio, se pueden leer en parte en la carta de 1827 del agente de EU en España, Alexander H. Everett:

Difícilmente podría ser la intención de EU alentar el establecimiento de un despotismo militar en Colombia y Perú, cuyo primer movimiento sería establecer un puesto de avanzada en la isla de Cuba.

Si Bolívar realiza su proyecto, será casi completamente con la ayuda de las clases de color; las que naturalmente, bajo esas circunstancias, constituirían las dominantes del país. Un déspota militar de talento y experiencia al frente de un ejército de negros no es ciertamente la clase de vecinos que naturalmente quisiéramos tener”.

Otro de estos “diplomáticos” con funciones conspirativas, el coronel Willian Henry Harrison, quien en 1829 era el representante de los Estados Unidos en Bogotá, fue tan injerencista en los asuntos internos de Colombia, con sus descaradas intrigas antibolivarianas, que hubo de ser declarado persona no grata; a su regreso a Washington, lo premiaron con ascenso a general, y luego fue electo presidente de los Estados Unidos.

¿Cuáles serían esos servicios tan preciados que había prestado a los gestantes intereses imperialistas? Habría que ahondar en los preparativos de la “Noche Septembrina” y el “Crimen de Berruecos”.

Ese año de 1829, en Guayaquil respondiendo cartas a sus subalternos y amigos, Bolívar, angustiado por la situación de ingobernabilidad que acecha las nacientes repúblicas, le dice a Patricio Campbell el 5 de agosto:

“…y qué no harán los Estados Unidos que parecen destinados por la providencia a plagar la América de miseria en nombre de la libertad…”. Predicción consumada que se ha pretendido borrar de los archivos.

“Durante algún tiempo han fermentado en la imaginación de muchos estadistas teóricos los propósitos flotantes e indigestos de esa Gran Confederación Americana”, decían en instrucciones que el 27 de mayo de 1823 impartieron a Richard C. Anderson, ministro de Estados Unidos en Bogotá.

Recordemos que fue apenas el 8 de marzo de 1822, tras doce años de enviar agentes diplomáticos y tenaces esfuerzos, que los EU reconocieron la independencia de Colombia (la original); mientras que Texas fue reconocida al año, y Panamá a los tres días.

Pero con nuestras repúblicas soberanas nacidas de la revolución que condujo El Libertador Simón Bolívar, todavía se dieron el tupé de expresar en carta de John Quincy Adams al ministro español ante el gobierno de Estados Unidos:

Por el hecho del reconocimiento, no se ha de entender que hemos de impedir a España que haga cuanto esté de su parte por restablecer en las colonias el imperio de su autoridad”.

Espero que estos apuntes sean útiles al hermano pueblo colombiano, y que alguna mano amiga los acerque al Presidente Duque, que nunca está demás un esfuerzo adicional por rescatar la historia más admirable que se haya escrito en todos los tiempos.

Análisis histórico de un desdichado “trino” del presidente Iván Duque

LOS PODEMITAS VASCOS RECHAZAN EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN DE CATALUNYA Y ESUKADI

En Donostia desfilaron unos cientos de manifestantes, convocados por distintas asociaciones republicanas de Gipuzkoa, recorriendo las calles céntricas para reivindicar una República Federal para el estado español.

La marcha estaba organizada por la Asociación Republicana Irunesa Nicolás Guerendiain, la Asociación Republicana Belabieta de Andoain, y Donostiako Errepublikarrak, coincidiendo con la celebración del Día de la Constitución,

Entre los presentes que acudieron a la manifestación figuraban la diputada de Unidos Podemos en el Congreso, Isabel Salud, el secretario general del PSR-EPK y el parlamentario vasco de Ezker Anitza-IU, Jon Hernández, entre otros.

Salud recordó que su formación defiende “un modelo de Estado federal y republicano”, rechazando las “posiciones de aquellos que defienden una república vasca o catalana, porque lo que están ofreciendo es independencia y división”, mientras que Ezker Anitza-IU “apuesta por la unión y una España republicana con letras mayúsculas”.

Por su parte, Jon Hernández ha pedido “una tercera república que se construya al servicio de la mayoría social trabajadora y de la gente de abajo, desde la voluntad de los diferentes pueblos”.

(Con información del diario Deia)

Para España es muy importante recuperar Gibraltar, perdida desde el 4 de agosto de 1704, ante Reino Unido, a lo largo de estos 300 años.

Los especialistas Carlos Martínez y Francisco Peña Torres explicaron el tema de la disputa por Gibraltar. Ambos analistas señalaron que la derecha española los que han reivindicado el restablecimiento de ese territorio como ibérico. teleSUR

Luego de una década de gobiernos derechistas y dictaduras en América Latina, en los años 90, se instalan administraciones neoliberales en Argentina, Chile, Brasil, Bolivia y México, entre otros, sumiendo a sus pueblos en la pobreza y la desigualdad.

Posteriormente con la llegada de HugoChávez al poder en la Patria de Bolívar; NéstorKirchner, en el país pampero; de Lula en el Gigante Suramericano; Evo Morales en suelo boliviano; FernandoLugo como presidente de los paraguayos; Rafael Correa como líder ecuatoriano de la Revolución Ciudadana, y Pepe Mujica en Uruguay; que se suman a las gestiones progresistas de Nicaragua y Cuba, para contener el imperialismo en la región, pero eso causó una reacción violenta que buscó sus derrocamientos. teleSUR

PREGUNTA PARA PPSOEDEMOS Y ASOCIADOS

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